12 de marzo de 2017
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Cien globos blancos para el "eterno 7" del Llaranes C. F.

Familiares, amigos y compañeros del fútbol y del trabajo organizan un emotivo homenaje a Hugo Suárez con motivo del aniversario de su fallecimiento

12.03.2017 | 14:56
Hugo Suárez: in memoriam
Asistentes, ayer, al homenaje a Hugo Suárez en Trasona.

"Y qué hago aquí mirando al cielo, a diez mil kilómetros de tus besos, besando banderas, abriendo fuego, cavando trincheras y te echo de menos, jugaste a mi vida entre bombardeos. Te echo de menos y qué hago aquí, sin ti no puedo..." Los versos de la canción de Huecco "Mirando al cielo" sonaron ayer en Trasona para homenajear al "eterno 7". A un joven al que la muerte le sorprendió jugando al fútbol hace ahora un año y al que sus familiares y amigos no olvidan. Hugo Suárez permanece en la memoria de muchos y ayer ese cariño se notó en el campo del Palacio, en Trasona, donde se reunió más de un centenar de personas para rendirle un emotivo homenaje.

Allí estuvieron su familia, sus amigos de siempre y sus compañeros del fútbol -los del Llaranes C. F. y los del Bosco- y del trabajo, Fertiberia. Cada uno de ellos lanzó un globo blanco en su memoria y, con él, un mensaje -"Siempre tenías una sonrisa, siempre estabas con tu gente, eras especial", "Te quiero", "Te echo de menos"-, un recuerdo -"la última y pa' casa"- o un sinfín de anécdotas que, alguno, ni siquiera quiso compartir. Se quedarían suspendidas en el cielo.

Los familiares de Suárez quisieron agradecer las constantes muestras de cariño en esos momentos que no son fáciles: "Lo llevamos como se puede", reconocieron. "Parece mentira que ya haya pasado un año desde que partió nuestro amigo y hoy estamos aquí para recordarlo. Pero no solo lo hacemos hoy; los que lo queríamos, seguro que no hemos dejado pasar ni un día sin pensar en él. Gracias, gracias, gracias", aseguraron.

Los asistentes al homenaje habían acudido primero a la iglesia de San Pelayo, de Trasona, donde se ofició una misa. Desde allí, a las inmediaciones del palacio de Trasona, a donde habían acudido con flores y con casi un centenar de globos blancos, los máximos que les había permitido Aena lanzar por motivos de seguridad aérea.

Se reunieron todos en el centro del campo y comenzó a sonar la canción de Huecco, que pilló de sorpresa a la mayoría de los asistentes -solo dos personas sabían que se iba a poner- y que provocó la emoción de sus amigos. Tras el lanzamiento de los globos con mensaje, hubo aplausos, besos y abrazos. Tantos, o más, como le habrían dado a Hugo.

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