15 de marzo de 2017
15.03.2017

El Hospital San Agustín y el de Jarrio se coordinarán para atender a los pacientes

"No habrá fusión, sino colaboración", señala el consejero de Sanidad - Del Busto confía en una "propuesta adecuada" para desatascar el centro de salud de Sabugo

15.03.2017 | 14:35
El Hospital San Agustín.

El Hospital Universitario San Agustín y el de Jarrio trabajarán codo con codo. Eso desveló ayer el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, durante una visita a Avilés. "No se puede hablar de que habrá una fusión sino una colaboración en determinados servicios, desde cuestiones asistenciales a compras, lavandería... Y en esa línea seguiremos intensamente", afirmó el representante del Ejecutivo autonómico. La próxima Ley de Salud recogerá este incremento de la coordinación, que también afectará a otros grandes centros hospitalarios de la región: los de las Cuencas Mineras entre sí y el de Cangas del Narcea con el HUCA. "También habrá más trabajo conjunto: el hospital de Jarrio está haciéndolo ya con el HUCA y con el de Gijón en determinadas patologías", señaló Del Busto.

Uno de los ejemplos de esta coordinación estará protagonizado por el servicio de Nefrología del San Agustín, que quiere implantar la diálisis a domicilio para dar cobertura también a los pacientes que dependen de Jarrio. Del Busto puntualizó que el objetivo es ofertar al conjunto de la población asturiana el acceso a los "excelentes profesionales que tenemos en el sistema sanitario", sin tener por qué ceñirse a un área sanitaria en concreto. "Hay multitud de ejemplos en los que vamos a seguir trabajando", añadió.

Una de las tareas que tienen pendientes las autoridades sanitarias en Avilés es resolver la sobrecarga asistencial del Centro de Salud de Sabugo. En su última visita a la ciudad, el gerente del Sespa, José Ramón Riera, afirmó que se iba a realizar un estudio para ver cómo liberar al centro de la carga que suponen todos los geriátricos locales, a los que da servicio. En este sentido, el consejero de Sanidad afirmó ayer que es una de las tareas que tiene encomendadas el nuevo gerente del área sanitaria, Enrique González. "Es un perfecto conocedor del problema, y seguro que nos presenta una propuesta adecuada para rebajar la carga de trabajo del centro, que depende del volumen importante de residencias de ancianos que tiene en su entorno", señaló Del Busto.

Preguntado sobre la acusación de que existen "listas negras" a donde van a parar los pacientes que se niegan a realizar una operación en determinado dispositivo del sistema sanitario, Del Busto lo negó tajantemente: "Jamás ningún paciente sale de la lista de espera, que es única". Otra cosa, aclaró, es que rechazar una operación sí tiene consecuencias: se pierden los derechos de garantía de intervención. "Pero la lista de espera es única, se entra cuando un cirujano, un médico de primaria u otro especialista lo decide, y un paciente no sale de esa lista hasta que se opera, se cura...", indicó.

Sanidad está "a punto de publicar" el decreto que regulará las normas aplicables a las listas de espera. Es cuestión de "una o dos semanas" que dicho documento ea la luz. Del Busto afirmó que entonces los pacientes ya conocerán con claridad la normativa, los derechos y las obligaciones. El decreto también establecerá los estudios o auditorías que tendrán que realizar a aquellos servicios con listas de espera por encima de lo razonable con el fin de analizar qué problemas existen y sus posibles soluciones.

Según los datos que maneja el Principado, prácticamente en todos los centros hospitalarios de Asturias se cumple con los 180 días máximos de espera para lograr una intervención quirúrgica. Sólo quedaron por fuera pacientes del Hospital Universitario Central de Asturias -afectado por el reciente traslado- y un grupo de pacientes en Gijón, según reconoció Del Busto en una reciente intervención parlamentaria. No obstante uno de los objetivos de la Consejería es mejorar esas cifras.

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