26 de abril de 2018
26.04.2018
CORVERA

El huido tras dar una brutal paliza a un guardia civil es "un chico muy conflictivo"

"El agente quedó tirado y muy dolorido, costó mucho que se pudiera levantar", afirman los testigos de los golpes

26.04.2018 | 09:59
Javier Rodiles, ante el lugar donde se produjo la paliza.

Conmoción en Los Campos por la brutal paliza que recibió el martes un agente de la guardia civil a manos de un chico que se dio a la fuga. "Fue todo muy rápido. Le dio tan fuerte que le dejó tirado", comentaban ayer los vecinos de Los Campos que fueron testigos de los puñetazos y patadas, junto a la gasolinera. "Yo lo vi en el suelo. A la hora de levantarlo, les costó mucho, debía estar muy dolorido", señalaba Maribel Alonso, que conversaba con su amiga María Teresa Menéndez sobre lo ocurrido poco después de las dos de la tarde. Las cámaras de videovigilancia de la gasolinera no grabaron la acción. "Solo están orientadas hacia nuestras instalaciones, no a la calle", indicaba el trabajador de la gasolinera Javier Rodiles. El agente, adscrito al puesto de Cancienes, recibió ayer el alta hospitalaria. Su agresor es un joven de esa localidad de 20 años, conocido en la zona.

La Guardia sigue buscando pistas para dar con el chico. La huida del joven fue tan rápida que los vecinos no aciertan a decir por dónde se fue. Pero, en Los Campos, todos conocen su identidad y su historial. "Vivió en la calle Horacio Fernández Inguanzo, tiene 20 años y después se trasladó con su familia a Cancienes", explicaron unas vecinas, que detallaron además que "la madre no podía con él". "Es muy conflictivo", añadieron.

"No sé lo que pudo pasar por la cabeza a ese chaval, está metido en un serio problema aún mayor de los que tenía", comentaba Marcos Pérez. Antes de la agresión, el joven ya estaba en busca y captura por las fuerzas de seguridad y cuenta además con varios requerimientos judiciales y un amplio historial delictivo.

La historia de la brutal paliza comenzó en Cancienes minutos antes. El agresor se montó en un autobús de línea y se bajó en Los Campos. El guardia civil iba detrás en su coche. Frente a la gasolinera, el agente trató de identificarle al darse cuenta de que era un delincuente común (con varios robos en su haber) y, como reacción, el chico le propinó varias patadas y puñetazos que dejaron al agente tirado en el suelo. "Le pegó muy fuerte y sin esperarlo", comentaba otra mujer, tras indicar que el conductor del autobús intentó "para los golpes". La Guardia Civil sigue con la investigación.

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