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100 días de soledad
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Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


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  • 22
    Noviembre
    2015

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    Oviedo asturias

    "Empiezo a pensar ya un poco más en el final de este proyecto"

    Domingo 22 de noviembre. Día setenta y dos

    Empiezo a pensar ya un poco más en el final de este proyecto, y creo que voy a llegar un poco justo de todo. Se me acabó la tinta de los bolis, salvo el rojo, que parece que representa mejor lo que estoy pasando. Empieza a escasear incluso el papel higiénico, la leche se agotará en breve. Los montones de latas están ya en las últimas. La leña, que creía que me iba a sobrar mucha, la estoy consumiendo como una locomotora de vapor. El chocolate, ya empiezo a partir las onzas en dos trozos, no da para más. No sé, cada día me da la sensación que la cabaña crece, y es porque cada vez está más vacía. Hasta el sol parece que se me está agotando.

    Hoy es el primer día de los que llevo, que solo salí una vez de la cabaña, y fue a ver a Atila y llevarle comida y abrir a las gallinas, que las veo a través de las ventanas pasar con las plumas empapadas. Las pobres ya casi no saben qué hacer, ni siquiera ponen huevos (hoy sólo uno y ayer dos).

    Nieva, nieva y sigue nevando. No para, más el frío ya no hace daño, desgarra. Van dos días que no pasa de cero grados.

    Hace un rato, debe ser porque saben que lo estoy pasando un poco peor, vino un corzo a visitarme, y posó para que a través de una ventana lo grabara. Es curioso, cuanto tiempo dediqué a seguirlos infructuosamente, y ahora vienen a mí. Saben de la importancia de este documental y quieren salir a toda costa.

    Mañana, saldré con bastante tiempo por delante, a llevar las cartas y el disco duro al lugar señalado y aprovecharé para filmar algo más, aunque sea llevando el paraguas. Si no son salidas largas, no me compensa salir a rodar, pues el contraste de temperatura de la cabaña al exterior es muy grande, y cuando entro con las cámaras tengo que tener cuidado con las condensaciones que estropean el material de rodaje. Debo abrigar, con mi propia roa, los objetivos y cámaras cada vez que entro, para que no se produzcan esos cambios tan drásticos de temperatura.

    Ya entro en la recta final, aunque sea bastante larga. A por ella.

     

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