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100 días de soledad
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Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


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  • 25
    Noviembre
    2015

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    Oviedo asturias

    “Esti ríu ye muy burru”

    “Esti ríu ye muy burru”

    Miércoles 25 de noviembre. Día setenta y cinco

    “Esti ríu ye muy burru”, así dicen por aquí cuando se refieren a ríos o arroyos que suelen tener crecidas importantes de caudal. Como el que pasa por la Fresnosa, el mismo que mantiene mi rudimentaria nevera por debajo de los 8ºC. Estas lluvias intensas, unidas a una pequeña subida de las temperaturas, hizo que desde anoche, una importante cantidad de la nieve, caída estos pasados días, se derritiera y pasara a formar parte del caudal de este discreto arroyo. Dado que por él bajan todas las aguas que recoge una extensa superficie de terreno, crece con una facilidad espasmosa y veces, como es el caso de hoy, de forma exagerada. El caudal que lleva puede ser tranquilamente 100 veces mayor que el de hace dos días.

    Esta mañana, tras pasar la noche escuchando el estruendo que sus aguas hacían, tuve que bajar a mover la nevera, alejándola de su cauce, para poner mis naranjas y limones, los pocos que me quedan, a buen recaudo.

    Tras el desayuno, bajé a hacerle unas tomas, practicando ya una disciplina ciertamente complicada. Asentar el trípode en una superficie muy irregular y resbaladiza, colocar la cámara, elegir un encuadre chulo y enfocarlo, hacer un movimiento horizontal o vertical de la cámara para darle más dinamismo, todo esto con una sola mano, mientras con la otra, sujetar un paraguas, tipo sombrilla, que tropieza con todas las ramas que cuelgan, y evitar que las gotas que caen de él pasen por delante del encuadre que tienes… Es como el equilibrista que empieza con un rodillo, luego pone otro, a continuación una tabla, otro rodillo cortado, más tablas, más rodillos… Bueno, salvando las distancias, ya le gustaría al equilibrista ser capaz de filmar en estas condiciones.

    Por la tarde, salió el sol unos minutos, los suficientes para darme tiempo a subir a un collado cercano y grabar su bosque. Mientras lo hacía, algo insólito, pasaron un grupo grande de rebecos por donde yo estaba, pero a una velocidad que no tuve tiempo a grabarlos. No sé a dónde iban, por allí no había más que bosque, estaban muy lejos de su terreno, las escarpadas montañas. Es como ver pasar una manada de animales salvajes por medio de la calle Uría. Igual esta no es la mejor comparación, tengo miedo que eso pase de vez en cuando.

    Voy temprano y abrigado para la cama, a ver si evito que los síntomas que tengo se conviertan en un resfriado, culpa de esti ríu tan burru.

     

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