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100 días de soledad
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Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


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  • 14
    Octubre
    2015

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    Oviedo asturias

    "Grabé jabalíes, un tejón, un zorro, un venado y un corzo"

    Miércoles 14 de octubre. Día treinta y cuatro

     

    Vaya pelona que cayó esta noche. El prao está blanco. Aún así, cuando salga el sol, la temperatura va a subir de forma importante. Cuando hice mi rutinario desayuno, me acerqué a un lugar donde puse una cámara de noche, a ver qué había grabado. Es una bañera de arcilla donde van los animales a desparasitarse. Efectivamente, grabé jabalíes, un tejón, un zorro, un venado y un corzo. Los jabalíes son los que realmente disfrutan de este baño de lodo. En el viaje de ida y vuelta aproveché a grabar el bosque de La Foz, que con un día de sol es un auténtico espectáculo. Este trayecto de ida y vuelta que me lleva aproximadamente dos horas, me llevó hoy más de seis. Así, comí tarde, lo que me dejó ya poco tiempo de trabajo.

     

    Decidí ir a un lugar donde hago a veces alguna espera, pero no tuve premio. Es de las primeras veces que me paso largo tiempo solo a esperar, momento en el que me volví a dar cuenta de la soledad en la que me encuentro. Cuando anocheció, me fui a guardar las gallinas, ver a Atila y preparar la cena. Hoy me voy a dar un homenaje, y no va a ser ni jamón ni angulas, van a ser patatas y huevos fritos, un manjar. Qué bien me supieron, más siendo los ingredientes caseros de verdad.

    El tiempo que me pasé escribiendo tras la cena ya fue frente a la chimenea, síntoma inequívoco de que el frío está llegando.

     

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