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100 días de soledad
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Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


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  • 07
    Noviembre
    2015

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    Oviedo asturias

    "La secuencia de fotos de la Vía Láctea salió bastante bien"

    Sábado 7 de noviembre. Día cincuenta y ocho

    Aunque la noche fue ventosa, la secuencia de fotos de la Vía Láctea salió bastante bien. Tenía la cámara en un rincón protegido por árboles altos, así que no se debió mover mucho. Cuando salí a cambiar la batería hacía una temperatura alta, poco habitual para estas fechas.

    Hoy tengo mucho que hacer y quiero salir de excursión, así que me levanté muy temprano, antes de amanecer para desayunar y ponerme a la faena. Lavé camisetas, ropa interior, sábanas y toallas. Cuando quedaron tendidas me puse a cocinar. Hice legumbres con muchas verduras, y en cantidades considerables, así soluciono otras 3 comidas más.

    Tras comer salí al monte a la caza del rebeco. Por la posición del sol sobre el Pico Coto no debían ser todavía las 12 de la mañana y llegué al Castiello cuando pegaba el sol en toda la majada. Me escondí bien y tardaron poco en aparecer un grupo de 15 rebecos. Uno de ellos no paraba de correr de un lado para otro, acosando al resto. Están ya en celo, no me acordaba de ello. Voy a centrarme estos próximos días en ellos e intentar hacer buenas tomas. Las de hoy estuvieron bastante bien.

    Casi oscureciendo hice unas últimas tomas de los abedules dorados moviendo sus ramas al sol del viento, parecía que bailaban.

    La bajada por el bosque de la cara Nordeste del Cobo fue muy chula, pero peligrosa. Había tantas hojas que no se veían ni las piedras, ni las ramas. Ya casi al final, tuve una caída lateral que me dolió mucho. No paré ni un minuto pensando que el golpe en la tibia al enfriar no me dejaría caminar. La ducha de La Fresnosa me sirvió para aliviar el dolor y el hinchazón de la pierna, creo que mañana podré ir de excursión perfectamente. Además, voy muy lejos, al pico de La Canalina y a Atambos, en busca de grandes manadas de rebecos que por allí suelen transitar. Tengo que organizarme para intentar no volver tarde, de noche ese trayecto, tal y como están los bosques de hojas sería todavía más complicado.

    Cuanto más caña me doy menos pienso en lo que me queda, lo más difícil. Ahora va a empezar a cambiar el tiempo, y cuando lo haga, aparecerá la nieve. Como yo ya me conozco, pondré las raquetas y seguiré saliendo de excursión. Ahí será el momento de la absoluta soledad, la prueba de fuego.

    Estoy acumulando muchas grabaciones, más de 7 teras, de momento. Tengo que empezar a disminuir la cantidad y optar por la originalidad. Hoy por la mañana, por ejemplo, estuve grabando con las cuatro cámaras a la vez. Coloqué la GoPro en la ducha de fuera apuntando a la Canon, que apuntaba a la Sony que me grababa a mí volando el drone. Estuvo gracioso y muy entretenido, fue una grabación cuádruple en cadena.

     

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