Blog 
100 días de soledad
RSS - Blog de José Díaz

El autor

Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


Archivo

  • 24
    Noviembre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo asturias

    "Mi hijo me contó lo de los atentados de París"

    Martes 24 de noviembre. Día setenta y cuatro

    Hoy tengo un mal día. Aunque era una de las premisas que teníamos para mantener el contacto por carta mi familia y yo, mi hijo, pensando que era algo que tenía que hacerme saber, me contó lo de los atentados de París. No pude dormir, en mi cabeza se arrinconaron los maravillosos pensamientos que rondan por ella desde hace ya 75 días y pasaron a ocuparla estos despiadados actos de terrorismo. Es difícil imaginar que no son mundos diferentes, que yo aquí, rodeado de belleza armonía, silencio, pureza, comparta planeta con personas, por llamarlas de alguna forma, que son capaces de asesinar en nombre de su Dios a decenas de pobres inocentes. Y mientras muchas personas ya no están aquí con nosotros, el resto sigue su rutina diaria como si nada hubiera pasado. Oyendo estas cosas apetece prolongar las cien días otros cien, y cien más después…

    Además el día parece que está para sacar a pasear la melancolía, el recuerdo, la tristeza. Solo pude evadirme y volver al mundo que me gusta tres veces a lo largo de este lluvioso día, las mismas que me permitió el agua salir a pasear. Parece que nada más pasar la barrera de la puerta de mi cabaña la mente se desconecta de todo lo que no tenga que ver con este lugar. Como esta noche sea como la anterior, salgo por ella y me voy a dormir al gallinero con mis amigas.

    Mi mochila continúa preparada encima del sofá, con la cámara, ropa, raquetas de nieve y algo de comida. Así la preparé hoy al amanecer, mientras desayunaba, pensando en subir a ver como estaba La Carricera, el lugar donde estuve la semana pasada. Colgada con un cordel, una carta de una persona muy cercana iba a subir conmigo a petición de ella, para acompañarme en una jornada, como dice él, “sin molestar, sin hablar, sin protestar…, prometo darte el calor que unas hojas puedan dar, entonces, seré feliz”.

    Será mañana, sino pasado, pero el lugar al que subiré es como un templo a la belleza. Y ahora, con más de medio metro de nieve, no creo que menos a tenor de cómo se ve la zona desde aquí abajo, estaremos totalmente solos, Tote y yo.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook