Blog 
100 días de soledad
RSS - Blog de José Díaz

El autor

Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


Archivo

  • 05
    Noviembre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo asturias

    "No encontré un solo animal"

    Jueves 5 de noviembre. Día cincuenta y seis

    Cumplí mi propósito de ayer. No me levanté hasta que cesó el viento, que trabajó toda la noche. Seguro que sabía que yo quedaría en la cama hasta que cesase y para seguir castigándome, paró antes del amanecer. Ya me había hecho a la idea de vaguear un poco esta mañana y al final no pudo ser.

    De todas maneras, llovía tanto y de forma tan continua que no salí de la cabaña a casi nada, solo a abrir a las gallinas, a hacer otras tres fotos de rigor, a coger leña y poco más. Me dediqué a continuar con mi proyecto artístico. La escultura que estoy haciendo está ya en un proceso de ejecución que requiere ir tomando decisiones de por dónde seguir. Aquí es donde ya se ve que esto no es lo mío. No va por buen camino, al menos en el aspecto estético, aunque realmente lo que quiero es tener un recuerdo, por eso continúo. Menos mal que es madera lo que estoy trabajando, que ya por sí sola es guapa, sino sería una auténtica horterada.

    De comer me hice una ensaladilla digna de los mejores restaurantes. Quizá haya sido la comida que más disfruté desde que estoy aquí. Al terminar la comida, ya bastante tarde, salí en busca de alguna buena toma. Llevé tres objetivos, por si acaso, aunque acabé solo haciendo tomas de hojas. No encontré un solo animal. Voy a empezar a pensar que la gente de aquí no exagera cuando vaticinan que esto se acaba, que no van a quedar corzos ni venados como no se empiece a gestionar mejor el parque. Yo llevo viniendo por aquí con asiduidad más de 11 años, y haciendo fotos casi 10. Puedo tener del orden de 30.000 fotos de corzo y 20.000 de venado, cantidad suficiente para saber de qué estoy hablando. Pues bien, nunca en ninguna de mis salidas de estos últimos años, en las que iba tras fotos de estos ungulados, dejé de hacerles fotos o al menos de verles. En la mayoría de los casos en cantidades nada desdeñables. Lo que estos 55 días que llevo aquí es preocupante, al menos para mí. En este valle en el que me encuentro, donde antes abundaban estas dos especies, ahora es casi imposible encontrarlas y esto en muy poco tiempo. Habrá que analizar el problema, que evidentemente lo hay. Creo que deberían tomar parte en las decisiones y gestión del parque las personas que hicieron de este espacio un reducto de vida salvaje.

    Cambiando de tema, que solo faltaba que aquí vengamos a hacer política. Cuando subí al ordenador (no es que lo haya levantado de la mesa, es que está en el altillo), momento en el que aprovecho a ponerme el pijama, uno de mis sentidos me recomendó no hacerlo antes de darme una lavada. Sin pensarlo, y en esta ocasión sin estar sudando, que parece que cuesta más, bajé y salí a darme una ducha. No sé si ya me estoy acostumbrando o es que el agua todavía no está muy fría (es la misma que bebo y no me da tal impresión) pero no me costó nada dármela. ¿Estaré haciéndome un paisano?

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook