Blog 
100 días de soledad
RSS - Blog de José Díaz

El autor

Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


Archivo

  • 21
    Noviembre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo asturias

    "Por fin llegó la nieve, tan ansiada por mi"

    Sábado 21 de noviembre. Día setenta y dos

    Por fin llego la nieve, tan ansiada por mí. Y lo hizo de forma rotunda, no paró en todo el día. Creo que no escribí en toda mi vida tantas cartas en una sola jornada. ¿qué hubiera pasado si ayer no decido adelantar la vuelta a la cabaña? En mi caso nada, yo creo que hasta con casi un metro de nieve sería capaz a volver pero Atila no. Allí arriba, a tenor de como está aquí, debe hacer un tiempo infernal.

    Hoy disfruté de lo lindo, aunque fugazmente pro las inclemencias del tiempo, de mis primeras filmaciones con nieve. Hubo algún momento incluso, que caía tanta, que no era capaz de enfocar nada, no se distinguía elemento alguno delante del objetivo.

    Eso sí, esas tomas las hice desde el interior de la cabaña, salvo un par de ellas, que pertrechado con mi paraguas, salí a dar un corto paseo.

    Atila, mi pobre compañero, si lo está pasando peor que yo. Esta tarde fui a verlo y temblaba como un náufrago recién rescatado en el mar del Norte, le llevé paja que tengo almacenada y doble ración de su habitual comida, a ver si transforma esos alimentos en energía que le haga entrar un poco más en calor. Evidentemente, si el tiempo continuara tan duro como hoy, tendrá que buscar solución alguna para evitar su sufrimiento, o bien lo bajaría a unas cuadras que tengo camino del pueblo, o se lo llevaría a su dueño un día por la noche, para que nadie me viera.

    Las gallinas a lo suyo. Las saqué un poco esta tarde y como si nada, con su traje de plumas ni sienten ni padecen. Eso sí, hoy solo pusieron dos huevos.

    Este era el momento, que a pesar de complicarme la vida, esperaba. A partir de mañana, voy a planificar mi agenda para intentar conseguir tomas interesante e impactantes. Ya tengo parapetadas las raquetas y las fuerzas necesarias para llegar a donde sea preciso. De momento, y antes de ponerme a otra cosa, tengo que filmar al gato montés, es el momento.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook