Blog 
100 días de soledad
RSS - Blog de José Díaz

El autor

Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


Archivo

  • 01
    Octubre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo asturias

    "Que bien suena cambiar de mes"

    Jueves 1 de octubre. Día veintiuno.

     

    Que bien suena cambiar de mes. Ya estoy aquí desde el mes pasado. Hoy voy a hacer guardia todo el día para no perderme el acontecimiento, si todo transcurre como debiera, del nacimiento de los pollitos. Como imagino ya no nacerán todos al tiempo, espero poder hacer alguna toma de uno de esos momentos.

    Hace una mañana de frío intenso, aunque el sol luce limpiamente. Creo que para entrar en calor sería una buena idea empezar a recoger las patatas y a eso me pongo. Cruzo al otro lado del río, con la fesoria, el rastrillo, la cámara grande, el trípode, una GoPro, un caldero, etc. Si alguien me cruzase se imaginaría que iba a hacer cualquier cosa menos trabajar la tierra. Y bien que la trabajé, y no por calidad sino por cantidad. Dediqué casi todo el día y solo interrumpí la recogida para ir a comer. Al final dos sacos enteros de patatas salieron de la mitad de la superficie plantada. La otra mitad la dejaré para otra jornada.

    Volví a mediatarde y tuve que hacer varios viajes, pues además de lo que traje por la mañana, vino conmigo el drone por la tarde para hacer unas tomas aéreas. Entre viaje y viaje miré cómo iba la gallina con sus huevos. La levanté de su nido, y vi un pollito ya fuera. Corrí a por el material y monte la cámara grande en el exterior del cajón donde estaba el nido y una GoPro dentro. No sé cuántas veces tuve que cargar baterías y vaciar tarjetas de memoria, pero tantas como para completar una tera de grabaciones. Fue muy emocionante y tierno todo el proceso, además un huevo que no acababa de romperse del todo lo abrí yo con mucho tiento y me quedé con el pollito en mis manos. Que auténtica pasada.

    Cuando me fui a la cama, la Luna ya superaraba el pico Coipo, lo que quería decir que faltaba muy poco para amanecer.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook