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100 días de soledad
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Blog 100 días de soledad - José Díaz

José Díaz

José Díaz encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto

Sobre este blog de Asturias

Intentaré recluirme en mi cabaña durante un largo periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desonectándome absolutamente del mundo real y sus avances. No tendré electricidad, ni móvil, ni televisión, ni ordenador, ni reloj... Solo yo con la naturaleza


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  • 17
    Octubre
    2015

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    Oviedo asturias

    "Voy a subir a hacer varios vuelos con el drone a La Cerveriza"

    Sábado 17 de octubre. Día treinta y siete 

     

    Hoy, antes de desayunar, voy a subir a hacer varios vuelos con el drone a La Cerveriza.

    Tras una noche muy ventosa, aunque con aire que viene del Sur y es más llevadero, voy a cambiar los planes. Dejaré el drone y llevaré la cámara grande para rodar el bosque desvistiéndose. Los días con viento Sur son mágicos en otoño. Las hojas, secas por el aire cálido, flotan ligeras en el aire como si fueran copos de nieve. No puedo perder la ocasión de filmar este momento.

    A medida que iba pasando la mañana, ya de camino a La Cerveriza, pero rodeando por detrás del Coipo, el aire fue amainando, aunque las contraluces de estos bosques de laderas Norte, que son tan oscuros, dan una ambientación tan bella al escenario que no me importó que las hojas dejasen de caer. Muy pocos rayos se atreven a penetrar en estos tupidos bosques, pero los que lo hacen, lo hacen con mucha intensidad.

    Una vez en La Cerveriza, parece que el mundo está a mis pies. No alcanzo a imaginar cómo allá a lo lejos, la gente se apelotona en los centros comerciales, los coches buscan sitio desesperadamente donde poder estacionar dentro de las ciudades…, y yo aquí solo, sin nadie alrededor. El silencio hoy es absoluto, por lo menos en este momento que no pasa por encima de Redes algún odioso avión.

    Para una persona creyente como yo, que no puede imaginar que toda esta belleza no haya sido creada por algún ser superior, cuesta imaginar cómo será el paraíso al que algún día iremos. Me conformaría con que fuese la mitad de guapo que éste donde estoy ahora sentado.

    La bajada de aquí a la cabaña la hice muy rápida, solo pensando en que allí abajo me estaba esperando una ducha de agua congelada, y sudando y con el cuerpo castigado, parece que se hace más llevadero el sacrificio.

    ¿Qué pensarán estas gallinas cuando me ven gritar mientras me quito la espuma del jabón bajo la ducha? Lo que espero, y creo que lo conseguiré, es que no se lo cuenten a nadie.

    Cena sencilla, leer, escribir y a la cama.

     

     

     

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