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Carlos García-Ovies

Siempre he sido 70% de la Villa del Adelantado y 30% luanquín, aunque ahora vivo entre mallorquines. Estudio periodismo y cada domingo pierdo unos noventa minutos de vida, los que dura un partido en el Carlos Tartiere.


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  • 17
    Septiembre
    2012

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    Detalles con corazón

    La finalidad de estas líneas no es otra que la de expresar la profunda satisfacción que supone para un oviedista ver el gran cambio (para bien) que ha sufrido el Real Oviedo en los dos meses que el nuevo Consejo lleva en el cargo. Por supuesto no me refiero a temas económicos (de eso no entiendo en exceso), ni tampoco a temas deportivos, pese a que hacía años de un arranque liguero tan bueno.

    El cambio del que hablo es un cambio en la forma de hacer las cosas. Cualquier oviedista puede apreciar que, desde mediados de julio hasta hoy, las cosas (por pequeñas que sean) se hacen , además de con mucha cabeza, con corazón. Puede parecer una tontería, pero en absoluto lo es. Donde más se aprecia el buen hacer es, como no podía ser de otra manera, en los detalles.

    Cualquiera puede darse una vuelta por el facebook del club y ver las fotos de la presentación de Diego Cervero. La ilusión de los niños (y los no tan niños) al poder hacerse una foto con su ídolo, no tiene precio. El mismo cartel de la campaña de abonados resume lo que quiero explicar. Alejándose de Asturix , Ovetix y demás campañas para el olvido, la famosa foto de los dos niños llorando consigue transmitir el sentimiento oviedista en una sola imagen. La campaña, por cierto, mantiene los precios del año pasado porque, de no ser así, el club pasaría (más) apuros en lo que a liquidez se refiere, pero desde el Consejo se ha trasladado que "ningún oviedista se quedará fuera del Tartiere por motivos económicos", tratando cada caso de manera individual y confiando en la honradez de cada persona. No me digan que no es para llorar de alegría tras tantos años de amargura y de albertismo. Casi da para llorar.

    La bufanda oficial de este año tiene un éxito asegurado. Y lo tiene porque su diseño es el elegido por la afiición entre más de un centenar de ellos, enviados por oviedistas. También cabe recordar que se han establecido reuniones con los clubes de la ciudad para recuperar las buenas relaciones que estos últimos años se había perdido. Incluso se ha puesto a disposición de los oviedistas residentes en Madrid una 'línea azul' para los partidos que allí se jueguen.

    Buena se lió con el spot de los tapines del Tartiere, pero resultó ser una genial campaña de márketing para relanzar la campaña de abonados, a la que se le unió un tour del autobús oficial para resembrar el oviedismo por toda Asturas, con la salvedad de Avilés, Gijón, Mieres y Luanco, para no interferir en las campañas de abonados de sus respectivos equipos en segunda B. El spot fue realizado por 'OVD Sport' sin coste alguno para la entidad. Es la demostración perfecta de que se puede hacer bien las cosas sin mucho dinero.

    Desde el club se ha fomentado la unión del oviedismo para superar un momento difícil. Quizás el más difícil de los ochenta y seis años de historia del Real Oviedo. 'El que ha sido oviedista nunca ha dejado ni dejará de serlo'. Con esta bonita frase, unión y entradas de acompañante, la gente está volviendo al Tartiere. Aquellos a los que en su día les pudo la desilusión, vuelven. Cada vez son más, cada vez se anima más. En el Tartiere ya no se respira el ambiente caldeado de hace tan sólo unos meses. Ya no se canta el "Alberto vete ya". Alberto, por suerte para todos (incluso para él) ya no está. La gente anima y se palpa optimismo y buen rollo en las cuatro esquinas del estadio. La 'iniciativa Erasmus' es la última muestra del cambio radical que ha sufrido el Real Oviedo en tan sólo dos meses. Me dejo alguna iniciativa en el tintero, seguro, pero se entiende el mensaje, que es lo importante.

    Dos meses. Ojalá el Oviedo fuese un club y no una Sociedad Anónima Deportiva. Ojalá pudiésemos elegir tener un Consejo que mira por el bien del oviedismo para siempre (o para cuatro años)  y no sólo en una transición. Ojalá el fútbol siguiese siendo eso: fútbol. Sólo tiempo dirá si las cosas se están haciendo bien o mal, pero de momento se puede afirmar que se hacen con corazón. Y se nota.

     

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