Blog 
Al hilo de lo que está pasando
RSS - Blog de Enrique Suárez Ferreiro

El autor

Blog Al hilo de lo que está pasando - Enrique Suárez Ferreiro

Enrique Suárez Ferreiro

Filósofo

Sobre este blog de Nacional

Dar cuenta de lo real


Archivo

  • 03
    Octubre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    España Cataluña Independentismo. Secesionismo

    Del secesionismo en Cataluña: mito y realidad

    Imagino que todos conocemos grotescos chistes que circulan en España sobre vascos, gallegos, madrileños, etc. Voy a exponer, para empezar, dos sobre catalanes:

    (i) Un catalán y un asturiano coinciden para repartirse a partes iguales un saco de patatas. El catalán inicia el reparto:

           - el catalán: patata para tí, patata para mí, patata para mí

            - sigue el catalán: patata para tí, patata para mí, patata para mí

    (...)

    (ii) Tras un largo viaje llega un comercial catalán a la empresa en Menorca y presenta su visa para gastos. El administrativo con cara de asombro le pregunta ¿ha hecho el viaje pidiendo?, a lo que el catalán responde ¿no pretendería que fuese a hacerlo pagando?

     

    Imagino que a nadie cause risa esos dos chiste - ciertamente están escritos para otra cosa -, mas son un buen ejemplo de como el humor deforma algo que está ahí. En este caso el sentido, rigor y eficacia comercial. 

    Ahora bien, el no tomarnos en serio a nosotros mismos - ya saben, los mejores chistes sobre Dios entre curas, y sobre el Rey entre militares, etc. -, da paso a usar el humor como ejemplo de la manía, el prejuicio, etc. que nos tienen. Y esto último lo encontramos en el discurso de formaciones pro-secesionismo como E.R.C. C.D.C, etc., y en el discurso electoral de formaciones como Junts pel sí, etc. o asociaciones civiles como A.N.C.

    No cabe duda que si uno busca el reconocimiento de los demás hay dos formas de hacerlo. Una con los méritos propios, y otra dando lástima. El uso abundante de la segunda estrategia  en los discursos secesionistas en Cataluña se debe a que tiene el poder de distorsionar, volver grotesco y no deseable al responsable de nuestro sufrimiento, al tiempo que transfiere los afectos positivos hacia nosotros de la compasión, la solidaridad, etc. que aspira a generar. Por eso la recurrencia al robo, a la represión por parte de España, etc. como lugares comunes para tornar grotesco, mas sin risas - como en el chiste - sólo con lágrimas, al otro.

     

    Ahora bien, esta estrategia discursiva presenta como real lo que no es. "España roba a Cataluña", cabe plantear si el gobierno central está financiando de forma cuestionable a gobierno de esa autonomía española. Y, sin embargo, el discurso insiste: "España roba a Cataluña", y pide se muestre una prueba de cargo: las balanzas fiscales.

    Salen, pues, las balanzas fiscales. Y resulta que si España robase a Cataluña por lo que ese documento contiene, resultaría que Cataluña estaría robando a Barcelona; y, entonces, Barcelona estaría robando a La Cuidad condal, etc... ¿roba, pues España a Cataluña? Mas el discurso prosigue. Y ahora afirma "España reprime a Cataluña", por lo que presenta como prueba de cargo la sentencia del Tribunal Constitucional anulando aspectos del último proyecto de Estatuto autonómico para la autonomía catalana.

    Pues resulta que el Parlament catalán, figura constitucional recogida por la Constitución actual, ejerce la facultad que posee y redacta a un proyecto de Estatut. Una vez culminado el proceso el ejecutivo central, ejerciendo su prerrogativa constitucional, presenta ante el Tribunal Constitucional un recurso de insconstitucionalidad. El resultado de ese recurso es la declaración del carácter inconstitucional de parte de ese proyecto de Estatut.

    ¿Es que una institución política como el parlament no puede legislar algo que sea inconstitucional? Basta con ver la agenda del Tribunal Constitucional, o basta con ver el BOE para darnos cuenta de cuantas instituciones además del Parlament han legislado inconstitucionalmente y sus acciones legilativas han tenido que ser total o parcialmente modificadas como consecuencia de la actividad de esta institución.

     

    Entre lo enmendado, por inconstitucional, hay una afirmación: "Cataluña es sujeto político". Afirmación que al ser juzgada inconstitucional dio paso a que ERC y CDC iniciasen el discurso de la represión ¿Por qué? porque esa afirmación es su proyecto, es lo único que buscan y quieren. Porque si eso es así sólo hay sujetos políticos plenos, o no los hay. Y la plenitud, es decir, su existencia es siempre independiente. Así escrito, y si así hubiese sido juzgado como constitucional el paso a la exigencia de independencia, y la solicitud internacional de reconocimiento entendían que era inevitable. Por eso es inconstitucional, dijo el tribunal.

    En el estado español, en España, sólo hay un sujeto político: los ciudadanos españoles. Y sólo España es sujeto político en medio de los otros únicos sujetos políticos: el resto de los estados.

     

    Y es esta afirmación: "Cataluña es sujeto político" la que permite al discurso secesionista afirmar que España roba a Cataluña, pero Barcelona no está siendo robada por Cataluña, porque para el discurso secesionista Barcelona no es sujeto político.

    Y esta afirmación: "Cataluña es sujeto político" es un mito, falaz, falso, más un mito y como tal eficaz. Y eficaz porque entremezcla realidades diversas que por separado son ciertas, pero unidas como lo están no. Que es cierto:

    (i) El proyecto político de ERC, CDC, y su coalición "Junts pel sí" es la independencia de la actual autonomía catalana

    (ii) El proyecto cívico de ANC es la independencia de la actual autonomía catalana

    (iii) Ambos proyectos quieren, anhelan un sujeto político llamado Catalunya

    (iv)  Hubo en la península ibérica unos territorios conocidos como "los condados catalanes" que formaron parte,finalmente, de los títulos del Rey de Aragón. Y se incorporaron al conjunto de títulos, es decir, territorios, del Rey de las Españas.

    (v) Esos territorios perdieron sus fueros como consecuencia de la Guerra de Sucesión en España a principios del XVIII.

     

    Por tanto, cierto que hubo un sujeto político en la 1ª mitad de la Edad Media llamado "Condados catalanes"; cierto, esos condados pasaron a perder esa categoría en favor de: primero la monarquía de Aragón, y después de la monarquía de las España conservando sus fueros; y, finalmente, pierden esos fueros. Por último, es cierto que hoy Cataluña no es sujeto político ni puede serlo, y es, igualmente cierto, que es el proyecto, programa político y social de un grupo de partidos y ciudadanos que constituyen  en torno al 45% de los ciudadanos españoles que viven en la autonomía catalana, en Cataluña.

    Así, pues poner con éxito creciente un mito político: "Cataluña es sujeto político" es un éxito del discurso independentista. Y lo es más porque muchos de los que no lo apoyan, lo hacen desde el marco  de sentido que impone: ejemplo, no independencia, sí reconocer singularidad. Lo que no es más que otra ficción, otra falsedad resultado del éxito de ese mito secesionista.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook