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Roberto Segura

Espectador desde cerca, a veces desde dentro, de políticas y de movimientos sociales, económicos y culturales en Bruselas; y siempre con un ojo puesto en Asturias.

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Visto desde el centro de Europa, lo excéntrico es Asturias y los asturianos.


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  • 27
    Marzo
    2017

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    Política Oviedo asturias Bruselas Bélgica gasto público recursos

    Bélgica y el gasto público

    En muchas ocasiones los españoles me preguntan por qué hay basura por la calle. Ese es uno de los signos externos, pero si conociesen mejor el país verían algunos más. En general yo diría que en Bélgica las cosas parecen obsoletas, los equipamientos desvencijados, la atención pobre, los equipamientos pasados de moda cuando no directamente antiguos.

    A continuación explicaré la razón de todo esto; pero permítanme antes que diga que cuando siempre habíamos creído que en estos países de centroeuropa se ataban los perros con longaniza... No se si la razón de la gran distancia entre la imagen preconcebida y la realidad es que nos habíamos hecho una idea mitificada, producto quizá de que todo esto sí era una realidad en los años 70, y después España ha progresado mucho; o es que realmente en España los servicios están a un nivel altísimo, producto de haber gastado durante años el dinero público sin criterio de buena administración.

    El caso es que sí, efectivamente, en Bélgica existen instalaciones y servicios públicos que dejan mucho que desear. La razón es que aquí se tiende a minimizar el gasto público en todo lo posible. Existen multitud de ejemplos que nos chocarán visitando este plat pays:

    • La basura doméstica se recoge dos días a la semana, y los sacos de plástico y de cartón una vez por semana. Cuando cuento esto en Oviedo... Y cuando cuento aquí que en Oviedo se recoge seis días a la semana, y la basura para reciclar tres días a la semana, se echan las manos a la cabeza. Los ciudadanos residentes guardamos disciplinadamente la basura en nuestras casas hasta que llega el día y la hora de sacarla a la calle. La separación para reciclado es obligatoria.
    • Supongo que habrá policía de la ruta, el equivalente a la Guardia Civil de Tráfico. Pero yo no los conozco, nunca les he visto si existen. Los controles de velocidad estan todos automatizados y el servicio de seguridad en la autopista (sí, esa autopista de la que los belgas se sienten tan orgullosos que nunca dejan de recordar que todos sus kilómetros están iluminados) no existe.
    • En los barrios residenciales la iluminación nocturna brilla por su ausencia, permítanme la broma. En cualquier calle de Oviedo hay más luminarias que en la mayor de las avenidas de aquí.

    La razón de ser de todo esto es la que anticipaba: los belgas cumplen disciplinadamente las normas en favor del bien común, y en favor del menor gasto. Si no hay recogida la basura se guarda, si no hay limpieza cada uno limpia su tramo de acera, y en la autopista se conduce respetando las normas, con lo que no es tan necesaria la vigilancia.

    En otras ocasiones las administraciones se apoyan en la sociedad civil para desarrollar programas que favorecen a todos y que cuestan muchísimo menos que si los prestase lo público. Existen numerosísimas asociaciones, las famosas asbl, actuando a favor de la sociedad a cambio de una pequeña subvención para la ejecución del programa de que se trate. Esto es así particularmente en los campos de la cultura, la educación, los deportes, lo asistencial, etc. Un ejemplo: varias asociaciones prestan el servicio de escuela de deberes, ayudando a los niños generalmente de familias desfavorecidas con un refuerzo escolar. Reciben pequeñas ayudas por parte de los ayuntamientos para su funcionamiento.

    Para terminar, quiero decir que la tendencia al mínimo gasto público es más bien una cuestión de idiosincrasia y no política. Todos los partidos van en esa dirección y no se ven diferencias significativas entre unos y otros en este asunto, aunque aquí hay que considerar que nunca hay diferencias significativas debido a la peculiar composición política de los gobiernos belgas.

     

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