Blog 
CHILE ALASKA EN BICI
RSS - Blog de JUAN RODRIGUEZ PELAEZ

El autor

Blog CHILE ALASKA EN BICI - JUAN RODRIGUEZ PELAEZ

JUAN RODRIGUEZ PELAEZ

Triatleta desde 1987, ciclo-viajero, y sobre todo desarrollando el Proyecto por la normalización de las enfermedades invisibles, las mentales.


Archivo

  • 10
    Marzo
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    DE CASPANA A TATIO, MÁS LOS SEGUNDOS DIAS DE CALAMA

     
     
    NOTA PRELIMINAR: Escribo íntegramente esta crónica en Lecherías, Potosí, Bolivia, el 22 de diciembre, en plena Navidad, si no ocurre uno de esos milagros de las “pelis” gringas navideñas, o sea del Norte de México, no España, será una de las Navidades más desafortunadas de mi vida. No es redundante el comentario, por acá a mi me dicen gringo. Hace años mamá se puso mala de gastroenteritis en Nochebuena, todos de cuarentena, o casi, yo tan siquiera pude ir a cenar con el perro…
    ¡Nunca tuvimos perro!
    Pues ese parece mi destino en esa señalada noche, ese o parecido.


    Parte del siguiente relato se basa en las notas de mi cuaderno de ciclo-viaje, el resto, la mayor parte esta narrado en base a mis recuerdos, emociones y sentimientos, esos que no necesito apuntarlos, esos que se quedan firmemente grabado en mi memoria, los demás, grabados aun más fuertemente en mi corazón.

    Salí el martes 18 de Caspana a las 17:00  Entre los problemas para evacuar sólidos, y las facilidades para hacerlo convertido al estado líquido que están siendo tan frecuentes en este viaje, y terminar de agrandar el diámetro del manillar con una capa de cuerda bajo la cinta, no tuve más remedio que salir a esa hora.

    No se por que tengo molestias y dolores en las manos con este manillar, he probado todas las opciones que se me han ocurrido, pero lo curioso es que el de carretera es mas fino, y solo tiene una capa de cinta, y con el nunca he tenido problemas.

    Salí tarde y no avancé mucho, pero por lo menos me puse en ruta, que es lo que más me cuesta después de varios días  en el mismo sitio.

    El miércoles 19 comenzó otra vez con los mismos problemas intestinales que ayer, pero hoy el “despertador” sonó bastante antes a las 05:30, y el problema mayor no es en el momento de “apagar el despertador”, sino después, a la hora de lavar todo el desaguisado textil, aquí el agua no es que abunde.
    Se puede apreciar el original sitio de acampada. Por si las dudas puse la puerta de la carpa a propósito en esa dirección, no fuera a ser cosa que por un despiste hiciera un efímero vuelo en caída libre “total”
    Parece ser que era una antigua carretera, y por algún motivo el puente ha vuelto a la tierra de donde lo sacaron.   Subiendo la cuesta de Chita me he encontrado por vez primera con condiciones invernales en todo este viaje, frío, y esporádicos copos de nieve, de hecho dudé sobre la sensatez de seguir subiendo.
    Es evidente que subiendo la Cuesta de Chita el futuro inmediato se veia bastante negro.
    Hace días vine por aquí con José de Sicomaq, solo por ese motivo, por que conocía este tramo, me atreví a continuar.  Lo conocía pero no lo recordé bien, no llegue al sitio hasta donde fui con José, el cruce donde se puede elegir ir a Tatio, o bajar s San Pedro, me quedé bastante antes.  Acampé en un rellano en medio de la cuesta de Chita, justo después de pasar el primer tramo de la subida que es el más duro.
    La bici no esta en medio de la carretera, "mal estacionada", es una trampa de caza, pero no para cazar carne viva, sino agua. El unico auto que paso por allí en toda la mañana, lo hizo antes de colocar la "trampa", la consecuecia fue que tuve que continuar bebiendo agua gota a gota de deshielo fresco.
    A las 18:00, el momento de dejar el pedaleo, y empezar a montar el campamento, hacía -2ºC,
    Video de unos de mis apaños para el frio, cubre pies improvisados.


    La noche del miércoles al jueves 20, fue una total acampada de supervivencia. Otra vez sin agua, y con un saco con 300 gr. de pluma para una noche de -4º C, aun así la noche no fue mala, la “fiesta” vino a la mañana siguiente.
    Podéis ver en los siguientes vídeos quien “amenizaba” la fiesta. 
    Vídeo sobre el viento y recoger la carpa.  
    Vídeo del viento sobre la carpa.
    Otro vídeo sobre el viento.

    El servicio de bar estuvo a la altura. Solo tenias medio litro de agua, que tuve que ir pacientemente bebiendo gota a gota. En la mañana estaba totalmente congelada, se terminó de descongelar a las 12.

    Es la primera vez en toda mi vida que recojo la carpa de esta manera, permanentemente anclada al suelo, sobre todo hasta que quito las varillas. Aunque sea grande, con las varillas es una bolsa que el viento ni siquiera tiene que hinchar para hacer un globo, eso lo hacen las varillas. Aunque sea mucho más pesada que una bolsa de plástico, también es mucho más voluminosa, con lo que el efecto vela, o bolsa, es el mismo o mayor. Si el viento me la llega a arrancar de las manos con las varillas puestas, llega hasta Bolivia, o Argentina… ¡seguro!                    
    Antes de quitarle las estacas quite las varillas, parea “desinflarla”, en ese momento ya estaba todo bajo control.  Las piedras son una ayuda para poder doblarla, no son para que no la lleve el viento, así la arrastraría, pero no la haría volar.  Sin las piedras puede ser extremadamente desesperante doblarla y recogerla.      


    Igual que el frío cambia la física de las cosas, y por tanto los hábitos de la vida cotidiana, con el viento pasa algo parecido. Con el viento las cosas parecen tomar vida, y voluntad propia para moverse, a veces un poco, otras para largarse definitivamente. De no estar acostumbrado puede ser extremadamente frustrante y desesperante. Con experiencia lo es y mucho, sin ella mucho más.

    Si estuvo complicado y mucho levantar el campamento, la ruta no fue mano de santo.   Ayer fue el primer día que me enfrente a condiciones invernales, hoy fue el primero en todo el viaje que saque el Gore-Tex, y lo puse para pedalear..  Suelo ir con la ropa justa, con lo mínimo para no pasar frío, o mejor dicho, pasar un frío cómodamente soportable. Si puse semejante prenda, y subiendo es por algo.

    Las rachas de viento rondaban o superaban los 100 km, seguro. Después de lo que viví en Patagonia, estoy seguro de ello, pero con una diferencia, hoy la temperatura rondaba los cero grados.
    El día estaba complicado, por eso cuando llegué al cruce para Tatio y sus géiseres, tome la dirección opuesta. Desde este punto hay unos 15 Km. hasta los géiseres, pero unos inciertos 15 Km. Sin conocer la ruta, y en unas condiciones realmente adversas. Seguro que llegaría, pero no me parecía inteligente por un motivo. Girando en sentido opuesto es bajada, con lo cual la meteorología en teoría debería ser menos mala, pero al “poco” de bajar esta el puesto de Carabineros de Tocurpuri.  Bajar hasta allí no era perder mucha altura, y era un buen lugar para subir cuando las condiciones mejorasen.

    Pedí permiso para acampar en Tocurpuri, y terminé durmiendo en una pieza, duchado, alimentado, usufructuando Internet y con los textiles limpios.

    Para seguir leyendo, miarndo y escuchando

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook