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  • 25
    Abril
    2013

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    VERANO AGOSTO CARLA CARVALHO SOCIEDAD CANARIAS TURISMO

    Miedo

    No existe más insidioso enemigo de la democracia ni mejor aliado de la dictadura que el miedo. El miedo convierte a los ciudadanos en siervos y a los dirigentes en autócratas. Y es el miedo que se respira en la sociedad española actual lo que me lleva a pensar que nuestra pobre democracia ya no está herida sino difunta.

    En tiempos de Franco, expresar según qué opiniones podía dar con tus huesos en la cárcel; en estos, puede ponerte de patitas en la calle (¿Qué da más miedo, pudrirte en la cárcel sin poder ir a ningún sitio o pudrirte en la calle sin tener ningún sitio donde ir?). Entonces, salías con antecedentes penales, convertido en un paria social; ahora, te echan con antecedentes laborales, convertido en un paria económico. Ayer, eran los derechos políticos los que no convenía reivindicar; hoy, son los derechos laborales. Pero el miedo es el mismo, te atenaza lo mismo y te quita igualmente la dignidad.

    El gran descubrimiento de los dirigentes patrios fue que el ruido de euros acongoja mucho más que el suido de sables. Gracias a ello, pudieron por fin engrasar las vainas militares que tantos servicios les habían prestado durante los anteriores cuarenta años y dejar que el rugido de los mercados se encargara de poner en su sitio al personal. Que no nos conformamos con que nos roben nuestros ahorros o nos chuleen nuestras conquistas sociales, pues “los mercados” hacen “GGRRRRRRRR”, baja la bolsa, sube la prima y a nosotros, los primos, nos sube el contenido de la bolsa escrotal a la garganta.

    Por eso, para todos aquellos que, por su juventud, no pudieron disfrutar de la anterior dictadura, ¡bienvenidos a la nueva! Procurad aprender para que no os la vuelvan a colar. Porque, para todos nosotros que, después de haberla conocido, hemos permitido que nos acongojaran de nuevo, ya no hay esperanza.

     

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