Blog 
Crónicas Informáticas
RSS - Blog de crnicas_informticas

El autor

Blog Crónicas Informáticas - crnicas_informticas

crnicas_informticas

Los autores de este blog son profesionales de la informática, miembros de los Colegios Oficiales de Ingenieros en Informática e Ingenieros Técnicos en Informática del Principado de Asturias.

Sobre este blog de Tecnologia

En este blog, profesionales de la informática asturianos, rendiremos homenaje al escritor Ray Bradbury. No iremos a Marte, pero sí narraremos la crónica de la transformación digital de la sociedad.


Archivo

  • 11
    Enero
    2018

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOCIEDAD Oviedo

    La neutralidad del taxista

    La neutralidad del taxista

    Se sube usted a un taxi para ir a su restaurante favorito. Le dice el destino al taxista, y nota usted que avanza anormalmente despacio. Cuando le pregunta la razón, el taxista le explica que tiene un convenio con una conocida cadena de comida rápida, y si va usted a un restaurante de comida casera va a tardar (aposta) el triple de lo normal. O que ha visto que lleva usted un libro sobre Uber y la economía colaborativa, cuestión que a los taxistas les perjudica enormemente, así que...

    Montaría usted en cólera, explicándole al taxista que su itinerario o el contenido de su equipaje no son de su incumbencia. Es obvio que hay limitaciones en el tráfico (normas de circulación, obras, etc.), que el taxista necesita conocer el destino para llevarle, que hay unas tarifas por distancia o equipaje... Pero al margen de eso, una vez se encuentra usted en la carretera, nadie puede juzgarle por el uso concreto que haga usted de su taxi. El taxi está para llevarle, y lo demás no es asunto suyo.

    El 14 de diciembre de 2017, según algunos titulares, se "mataba Internet tal como la conocemos", y se ponían ejemplos más o menos afortunados, parecidos al anterior. ¿Qué ocurrió, y qué está ocurriendo realmente?

    El principio de neutralidad de la red asimila Internet a un servicio público al que los ciudadanos deben tener acceso de manera abierta y sin discriminaciones. Este principio prohibe a los proveedores de acceso a Internet (ISP) discriminar en función del usuario, los contenidos que recibe o envía, los sitios web que visite o la plataforma que utilice para ello. Todo el tráfico que circula por la red de un proveedor debe tratarse de la misma forma.

    Los ejemplos basados en transporte son inexactos (como cualquier otra metáfora) pero no del todo ajenos: el concepto de no discriminación proviene de antiguas figuras jurídicas del transporte de mercancías y personas. Esto se fue extrapolando sucesivamente a la telefonía, la radiodifusión y las redes de datos, y en Estados Unidos una ley de 1934 creó la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) que regula las comunicaciones interestatales en ese país. En la FCC no se ha votado directamente sobre neutralidad; más bien sobre si los ISP son o no como los taxistas, por así decir.

    En 2015, la FCC clasificó los servicios de acceso a Internet de banda ancha como servicio de telecomunicaciones. Esta etiqueta hacía aplicables leyes que limitaban lo que los ISP podían hacer con el tráfico. El pasado 14 de diciembre la FCC cambió la clasificación de dichos servicios, considerándolos un servicio de información. El cambio de etiqueta conlleva una menor regulación del sector, que queda con las manos más libres para discriminar el tráfico y por tanto romper la neutralidad de la red.

    En gran medida es una cuestión de dinero entre los ISP (Verizon, AT&T, Comcast...) y los proveedores de contenidos (Netflix, Google o Twitter). Los segundos están obteniendo enormes beneficios del uso de la red, y los ISP quieren una parte. Con las manos libres, pueden establecer acuerdos económicos con los proveedores de contenidos para favorecer (o no) la circulación de su "mercancía", y así ese desmesurado volumen de tráfico les reportaría beneficios. Además, dicen que una red neutral les inhibe de invertir en mejorar la infraestructura, porque no pueden saber cuánto ganarán con ello.

    Los defensores de la neutralidad tienen muchos y diversos argumentos, pero la cuestión llega a entroncar incluso con la libertad de expresión. Si un proveedor puede legalmente escrutar mi tráfico (sin orden judicial) y decidir qué sitios se cargan rápido, despacio o simplemente no se cargan, está en la práctica ejerciendo censura sobre los contenidos. Figuras relevantes en la historia de Internet, como los Premios Príncipe de Asturias Vinton Cerf y Tim Berners-Lee, se han manifestado claramente a favor de la neutralidad. Por su parte, los ISP manifiestan públicamente que no discriminan, bloquean ni censuran contenidos y no van a empezar a hacerlo; pero al mismo tiempo algunas fuentes citan una constante actividad de lobby de estas empresas para eliminar la neutralidad...

    En Europa la normativa salvaguarda por ahora la neutralidad (hay supuestos concretos en los que los proveedores pueden favorecer cierto tráfico, nunca en detrimento del servicio básico) pero lo ocurrido en EEUU reabre el debate; por ejemplo, recientemente (y supuestamente por casualidad) una asociación de operadores locales (AOTEC) se ha manifestado a favor de que se generalice como medida cautelar la limitación de la velocidad de acceso a sitios web con contenido pirata, dificultando así la descarga de contenido audiovisual pero sin afectar a la libertad de expresión si el sitio alberga otros contenidos.

    La situación, en realidad, no es nueva; se plantea un conflicto entre unos intereses empresariales y los derechos de los consumidores y ciudadanos. Hay que admitir que si a un fabricante o proveedor de un servicio se le da manga ancha percibiremos mejoras, probablemente muy vistosas, en áreas que le reporten beneficios; quizás si subimos al taxi para ir al restaurante "adecuado" podamos hacer el pedido y ser atendidos de manera preferente cuando lleguemos, por decir algo. Pero uno puede preguntarse: ¿realmente estoy cómodo con que mi transportista tenga el poder de vigilarme y decidir qué destino es mejor para mí, dependiendo de su cuenta de resultados... o de cualquier otro factor que yo no controlo?

     

    Agustín Cernuda del Río

    Miembro del Colegio de Ingenieros Informáticos del Principado de Asturias 

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook