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Desórdenes Cotidianos
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Sobre este blog de Cultura

Un espacio desde donde expresar sentimientos o mostrar una visión personal de los acontecimientos que me rodean


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  • 11
    Noviembre
    2010

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    Aquiles y la tortuga

     Hace mucho tiempo, Zenón de Elea intentó mediante una serie de paradojas demostrar la teoría de Parménides que pretendía que el movimiento era una pura ilusión, para ello utilizó una serie de sofismas entre los cuales destaca la paradoja de Aquiles y la tortuga; Aquiles, que en su tiempo era llamado "el de los pies ligeros" por ser el más veloz de los hombres, decide en un mometo dado celebrar una competición con una tortuga (famosa, por otro lado, por su lentitud), de forma que la tortuga sale y Aquiles espera a que avance para llegar a su lado, pero descubre, cuando llega, que ésta ha avanzado un poco más y así ocurre una y otra vez, de forma que Aquiles es incapaz de alcanzar a la tortuga y será ésta quien al final gane la carrera.

    Siempre he pensado que los sofismas eran pura palabrería y que a la luz de la lógica se caían por su propio peso, pero, a la vista de los hechos actuales, he descubierto que en el fondo los viejos griegos sabían más de lo que nosotros pensábamos; si no, de qué manera cabe entender la extraña negociación que está llevando a cabo el Principado de Asturias con el tema del AVE, de algún modo es una copia exacta del sofisma. Asturias, necesitando la Alta Velocidad como una mejora sustancial de sus comunicaciones, avanza, pero el AVE, que avanza lentamente hacia la provincia, parece estar cada vez más lejos y de alguna manera parece inalcanzable. Así, Asturias "corre" hacia el AVE y éste se aleja indefinidamente cada vez más.

     

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