Blog 
Dirección única
RSS - Blog de Jaime Luis Martín Martín

Sobre este blog de Cultura

Crítica de arte


Archivo

  • 22
    Marzo
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Geografía de la fantasía

    Esther Cuesta

    Enredando nubes

    Del 16 de Marzo al 7 de Abril

    Galería Octógono

     

    Esther Cuesta (Avilés, 1964) sigue recorriendo con la tinta, sobre los papeles de seda encolados, las ciudades y paisajes imaginarios, mundos mágicos, de apariencia ingenua y gran atractivo. Continúa, de esta manera, la serie que se pudo ver, en el año 2009, en la galería Gema Llamazares, protagonizada por estas urbes que provienen de los cuentos, aunque desiertas de personajes y erigidas las casas en la parte principal del relato, en algo vivo y sugerente. Con anterioridad, en el año 2008, ya presentó en la galería Amaga los primeros balbuceos de esta obra, tras culminar su inmersión en las aguas pictóricas de las muestras «Mil peces», en el Centro Cultural Antiguo Instituto de Gijón (2005), y «Como pez en el agua», en la galería Octógono (2006).

     

    La artista se interna en lo fragmentario, en los trozos de papeles rotos y superpuestos con los que logra una piel pictórica accidentada, de diferentes texturas. La serie combina las tintas con veladuras y transparencias de las que emerge un paisaje geométrico. Y como ya se ha subrayado en anteriores ocasiones, hay un equilibrado lirismo que apuesta por un lenguaje figurativo entrecomillado por la abstracción, con las manchas de color extendiéndose por el cuadro, dominando, en ocasiones, el espacio y dejando las ciudades diluidas ante esta demostración de expresividad. En algunas obras en los amplios campos de color flotan burbujas que esconden en su interior misteriosos paisajes, en otras el movimiento forma parte de la composición, imprimiendo viveza. En estos trabajos se altera la perspectiva y los edificios se vuelcan sobre el espectador amenazantes o se esconden tras la mancha, como si realmente cobrarán vida y formaran parte de un espectáculo animado. Son imágenes que se encuentran en nuestra memoria, que igual se localizan en nuestra infancia que se multiplican en los cuentos y películas que forman parte de nuestro imaginario. En esta geografía de la fantasía el territorio es un lugar próximo y distante, circular y hermético, obsesivo y profundo, en el que hallamos muy diversos elementos -el bosque, las casas, las nubes- que configuran un lugar común, compartido.

     

    Sin embargo, con esta temática naif la artista arma una poética no exenta de complejidades en la que conviven la inocencia con los gestos barrocos, si bien en sus mejores obras sobresalen la sencillez y la esencialidad. Un despojamiento que se ha acentuado en el último año trabajando con planchas de barro a las que transfiere las casas en su estado más puro, con unas pocas líneas monocromáticas que definen el edificio. Piezas de pequeño formato en la que se mezclan la fragilidad de la cerámica, su carácter doméstico y la sencillez del dibujo.

     

    En las ciudades de Esther Cuesta no existe la especulación, ni los atascos, ni la contaminación, ni el ruido, sino que habita el silencio de los sueños imaginados. Y uno espera que, en cualquier momento, asome la nariz de la bruja o aparezca un hada con su varita mágica enredando nubes y pintando de color las lágrimas de la princesa.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook