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Blog DIVERTAD - Jesús García Peón

Jesús García Peón

Me llamo Jesús García Peón. Adquirí estudios medios y profesionalmente me desarrollé entre el sector del mueble y el de los servicios. Actualmente resido en Oviedo y de forma habitual utilizo para moverme la ayuda técnica de una silla de ruedas, soy, por lo tanto, persona con diversidad funcional fí...

Sobre este blog de Sociedad

DIVERTAD es una palabra inventada por Javier Romañach y que responde a una síntesis de varias ideas: LIBERTAD y DIGNIDAD EN LA DIVERSIDAD, que su autor define del siguiente modo: El significado de la palabra dignidad es difuso, pero se puede resumir en un concepto que tiene dos vertientes: dignidad ...


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  • 19
    Mayo
    2011

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    Porque toda la diversidad sea incluida!!!

    En claro paralelismo con los manifestantes de "DEMOCRACIA REAL YA" reproducimos el escrito de adhesión al movimiento de un ciudadano con diversidad funcional:

    Soy una persona cuyo cuerpo funciona de manera diferente. Como tantas otras personas que están aquí que ahora mismo son diferentes, y cuyos cuerpos, el día de mañana, tarde o temprano, aún vivos y llenos de sueños y deseos, como ahora, funcionarán de manera diferente.

    Estoy harto de no poder entrar y salir de los edificios llenos de escaleras. Algunos apenas podemos salir de nuestras propias casas por ser inaccesibles. Harto acceder a algunos edificios por la puerta de atrás, por donde entran las mercancías y no las personas. No soy una mercancía ni un paria.
     
    Estoy hasta las narices de sentarme en la primera fila del cine porque es la única accesible, de pagar el doble para poder ir al teatro o a un concierto porque las butacas más económicas no son accesibles. De no poder entrar a la mayoría de las tiendas, bares y locales de ocio, y mucho menos si es para mear porque los baños nunca son adaptados.

    Estoy harto de no poder utilizar el transporte público en su totalidad, de no poder subir a la mayoría de los trenes, de pagar el triple para subir a un taxi adaptado, de la inseguridad e incomodidad de los autobuses adaptados, cuando los hay, de la inaccesibilidad de los aviones y del trato discriminatorio en los aeropuertos disfrazado de atención personalizada.

    Hasta las narices de pagar de mi bolsillo la mayor parte de los dispositivos que son fundamentales para mi vida diaria, subvencionados mínimamente por la sanidad pública y encarecidos de forma desproporcionada por quienes quieren hacer negocio a costa de nuestras necesidades.

    Estoy indignado por tener que pagar para ejercer derechos. Los derechos son universales no privilegio de los ricos que se los puedan permitir.

    Estoy harto de leyes de accesibilidad que se incumplen impunemente y de leyes como la de dependencia que ha perpetuado la dependencia de nuestras familias por una mísera paga y la reclusión en más residencias y centros de día.

    Los sistemas residenciales son excluyentes, asistencialistas y paternalistas. No me permiten decidir cuándo y qué como, cuándo y con quién me acuesto y me levanto, cuándo hago mis necesidades, cuándo y con quién salgo y entro, y quién y cómo me ayudan a hacer esas y todas las demás cosas. Me siento tratado como mercancía, material de trabajo de un tercer sector que funciona según los intereses y necesidades de los que trabajan y viven de él: gestores, técnicos y promotores.

    Estoy harto de que no me permitan utilizar el dinero que invierten para ingresarme en una residencia para contratar yo mismo la asistencia personal necesaria para poder desarrollar mi vida diaria como cualquier ciudadano, viviendo en mi propia casa, incluido en mi comunidad.

    Estoy indignado porque, si no cambian las cosas, los mayores, y toda persona cuyo cuerpo de la no sea considerado productivo desde el punto de vista económico capitalista, estamos condenados al encierro en una residencia o a la reclusión familiar. Y eso es intolerable.

    Quiero los mismos derechos y oportunidades que los demás, los mismos que vosotros y vosotras, y poder reclamarlos ante los tribunales. Quiero vivir en mi propia casa, criando a mi propia familia, salir y entrar cuando me apetezca, salir a comer, a comprar, a ligar, a follar, a beber y a divertirme, a estudiar, a trabajar, a votar y a protestar como hoy con todos vosotros y vosotras.

    Muchas gracias!!!

     

     

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