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Alejandro Mos Riera

Alejandro Mos Riera es un polímata español nacido en Oviedo. Madrid, Barcelona, Londres, París, Amsterdam, Nueva York o Tokio, son algunos de los lugares que han acogido sus exposiciones. Actualmente,

Sobre este blog de Cultura

La cultura es el arma más poderosa para cambiar el mundo. Una forma de descifrar el lenguaje de la naturaleza. Una forma de inventar la realidad y crear otros mundos más bellos. El arte es, por tanto,


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  • 24
    Marzo
    2017

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    Cultura Cine Oviedo café Micronovela

    Café-teatro

    Café-teatro

     

    Café-teatro *** Una micronovela de Alejandro Mos Riera from Alejandro Mos Riera on Vimeo.


    El árbol de café tiene su centro de origen en la lejana Abisinia (en la geografía actual Etiopía), en el oriente de África. En el mundo sobresalen por su importancia comercial, la especie de los cafés arábigos y los de los cafés robustos. La primera especie abarca casi las tres cuartas partes de la producción mundial y se cultiva principalmente en Centro y Sur de América. El cafeto es probablemente originario de la provincia de Kafa, en Etiopía, pero la cuestión no está resuelta completamente.


    Una leyenda muy comentada y difundida sobre el origen del café es la de un pastor de Abisinia (actual Etiopía), llamado Kaldi, observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías.

    Kaldi llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio, donde los monjes por curiosidad las pusieron a cocinar. Al probar la bebida la encontraron de tan mal sabor, que arrojaron a la hoguera lo que quedaba en el recipiente. Los granos a medida que se quemaban, despedían un agradable aroma. Fue así como a uno de los monjes se le ocurrió la idea de preparar la bebida a base de granos tostados.


    Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde la antigüedad, molían sus granos y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en la vecina Arabia, llevado probablemente por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el Islam. Yemen fue un centro de cultivo importante, desde donde se propagó al resto del mundo árabe.


    Se le llamó entonces qahwa (قهوة), que significa vigorizante. Los datos arqueológicos disponibles hoy en día sugieren que el café no fue «domesticado» antes del siglo XV: el proceso de elaboración de la bebida, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas del cafeto, poco atractivas inicialmente. Los recientes descubrimientos (1996) de un equipo arqueológico británico, aún por confirmar, dejan entrever la posibilidad de que el consumo comenzara a partir del siglo XII, en Arabia.


    Sea como fuere como la verdadera historia su consumo comenzó en Etiopía, de allí se extendió al resto del mundo musulmán.


    El café ha conquistado el mundo


    En 1583 Léonard Rauwolf recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el brebaje:

    Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.

    Gracias a este alemán los mercaderes sirios y venecianos introdujeron el café en Europa Occidental

    Quizás nunca imaginaron que ese sabor se propagaría durante siglos hasta nuestros días. ¡Hasta la próxima taza de café!

     

    Blog:

     

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