Blog 
En el camino
RSS - Blog de Antonio Romero

El autor

Blog En el camino - Antonio Romero

Antonio Romero

Sobre este blog de Sociedad

Explorando los rincones de España en sus paisajes, caminos, pueblos o ciudades. Historia, arquitectura, naturaleza, cultura o gastronomía de norte a sur y de oeste a este.


Archivo

  • 09
    Diciembre
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    viajes urbanismo feísmo gallego Galicia

    El misterio del 'feísmo gallego'

    Desde hace apenas unos años Galicia se pregunta cómo y cuándo descarriló el desarrollo de su paisaje urbano en el despropósito que hoy salpica parte de su espléndida geografía.

    Es difícil explicar solo con algunas fotos este descontrol urbanístico, conocido desde hace tiempo con un nombre con algo de estigma: 'feísmo gallego'. Para calibrar la dimensión del destrozo, al que se dedican estudios, jornadas o simposios y para el que la Xunta busca ahora soluciones, es mejor ver in situ sus consecuencias. Como pasa con las 50.000 casas sin rematar en las cuatro provincias.

    El misterio del 'feísmo gallego'

    El misterio del 'feísmo gallego'

    El misterio del 'feísmo gallego'
    La medianeras sin rematar o recubiertas de chapa o fibrocemento, una plaga en pueblos y ciudades de Galicia. Fotos: A.R.

    El feísmo gallego puede aludir tanto al proceso como al resultado de un fenómeno complejo y muy especial que ha deparado en muchos pueblos y ciudades un urbanismo desordenado, inacabado o inarmónico y absolutamente alejado de las más mínimas consideraciones estéticas. Es decir, feo.

    Para juzgar lo que es o no feo yo uso prejuicios estéticos, eso sí, como cualquiera. Es mejor aclararlo, porque hay quien cuestiona que el feísmo gallego sea realmente feo y que incluso valora su espontaneidad como expresión popular. No hay que ir muy lejos, al sur o al este, para cuestionar esta idea. No se trataba de crear espacios urbanos con forma de bucólicos parques temáticos, solo de un ordenamiento urbano racional.

    El misterio del 'feísmo gallego'

    El misterio del 'feísmo gallego'
    La falta de armonía en la altura y estilo de las construcciones es otro de los problemas. Fotos: www.facebook.com/maltrato.urbanistico, A.R. y Google Street View

    Es cierto que internet ha sobredimensionado el problema. Y que hoy en muchas páginas web se mezclan denuncias sobre las disparatadas ideas arquitectónicas en la última aldea y de los curiosos reciclajes en explotaciones agrícolas con los horrores urbanos en pueblos y ciudades.

    Yo he visto de todo, aunque no tanto como lo que ahora muestran los observatorios del fenómeno surgidos en la Red. Si hay un nexo entre los diferentes feísmos no parece fácil de determinar, pero la lista de desatinos a simple vista es larga: edificios abandonados sin acabar, calles enteras de bloques sin alinear con sus vecinos, torres de pisos adosados a antiguas casas de planta baja, con el ladrillo sin enfoscar en las medianeras a la vista —cuando no se recubren de chapa o fibrocemento— o incluso por los cuatro costados en un curioso estilo caravista, solares vacíos en el centro de núcleos urbanos o calles trazadas en la nada de las periferias. Pero también está la pobreza de muchos materiales, la falta de respeto por la arquitectura tradicional y la variopinta mezcla de estilos, las rehabilitaciones y ampliaciones salvajes o los atentados contra los viejos y entrañables hórreos.

    El misterio del 'feísmo gallego'

    El misterio del 'feísmo gallego'
    Hórreos maltratados y ampliaciones agresivas. Fotos: www.facebook.com/maltrato.urbanistico

    Que en Galicia pasaba algo raro lo supe en los años 1980, cuando era un niño y algún verano mi padre, con su mirada de no-gallego, se lo hacía notar a mi madre, que sí lo es, con bromas sobre la alineación de las edificaciones, la falta de acabados y otros despropósitos de los que yo aún no era del todo consciente.

    Lo sorprendente es que poco ha cambiado desde entonces hasta hoy. El resultado en los casos más graves es una galería de los horrores singular que forma parte ya del paisaje.

    El feísmo se ha reproducido en aldeas, pueblos y ciudades, aunque quizás ha encontrado un terreno abonado en ese espacio ambiguo entre lo urbano y lo rural. Y eso puede tener una explicación en una comunidad con una estructura demográfica tan particular que suma ella sola la mitad de los núcleos de población de toda España.

    El misterio del 'feísmo gallego'

    El misterio del 'feísmo gallego'
    Viviendas de estilo peculiar, un bloque entero habitado y sin rematar y un patio singular. Fotos: www.facebook.com/maltrato.urbanistico y A.R.

    Nada, en todo caso, parece explicarse por esa versión del acomplejamiento español que en Galicia achaca buena parte de sus males a una presunta inclinación identitaria por la chapuza. Ni por otros tópicos. "Galicia é diferente", recordaba también mi padre que presumía otro gallego. "Sitio distinto", que decían Os Resentidos. Ni la letra del himno cuando dice: "Pero sólo los ignorantes / y salvajes y duros, / imbéciles y oscuros / no nos entienden, no".

    La culpa no es de la "gente", esa entelequia, sino de la "política fea", según Manuel Rivas. Así, sería cosa de "la derecha", tanto si eso es "el franquismo" como "el fraguismo" o incluso de Aznar. Algunos intelectuales gallegos parecen tomárselo como una ofensa a su tierra. Suso de Toro, por ejemplo, reniega del término feísmo, que sí asume Rivas, porque "oculta la necesidad y el sufrimiento de la gente de pueblo (...) La valentía de quienes no esperaban a que les pusiera el Estado una vivienda, sino que se la construyeron a pulso".

    El misterio del 'feísmo gallego'

    El misterio del 'feísmo gallego'
    Perfil de un edificio de pisos, un bloque abandonado sin acabar y cubierta de chapa en una medianera. Fotos: Google Street View y A.R.

    No hay una única respuesta para saber cómo se ha llegado hasta aquí. Pero arquitectos y urbanistas discuten ahora las causas de este feísmo con la idea de frenar su extensión. Lo que hay detrás es un conjunto complejo de realidades diversas. Al menos, la insólita negligencia durante décadas de las administraciones públicas, todas, el abandono de edificios por la emigración masiva, el retorno de parte de los que se fueron con ideas estéticas foráneas, la autoconstrucción, el olvido de la rehabilitación y del estilo de la arquitectura tradicional, la dispersión de las poblaciones y de las miles de construcciones agrícolas por el minifundio, el reciclaje desacomplejado, la indigestión de la burbuja inmobiliaria y hasta la última crisis y sus consecuencias.

    Por suerte, queda mucho en Galicia más allá del feísmo.

     

     

     

     

     

     

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook