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  • 17
    Mayo
    2017

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    Oviedo asturias

    Despedida

    Despedida

    Nos dejó el escritor y compañero Mariano Arias

    m.ª esther garcía lópez 16.05.2017 | 03:47

     
    Despedida

    La muerte nos sorprende. Nunca estamos preparados para emprender el camino hacia el otro lado. La muerte no respeta edades ni momentos. Llega y nos iguala a todos, a pobres, y a ricos, a famosos y a anónimos, a todos. Un momento trágico en el que termina la línea de nuestra vida. La línea que comienza cuando nacemos, y se va marcando con distintos puntos, de distintos colores, según el momento, hasta que se interrumpe con un punto negro que nos marca el final. Una línea a veces recta, a veces con curvas y silencios, con llanos y pendientes, con trazos firmes o frágiles, en muchos momentos, con trazos inestables a punto de interrumpirse.

    Por mucho que estemos convencidos que veremos la luz al final del túnel, vivimos en la incertidumbre, sin saber si esa luz cegadora nos llevará a otra dimensión donde otra línea comienza.

    Nunca estamos preparados para recibir la noticia de la muerte de un ser querido, de un familiar, de un amigo. Pero ante su presencia no sabemos cómo cerrarle la puerta, porque atraviesa los muros más altos y más robustos, atraviesa la luz y la sombra. Nos persigue cuando llega la hora y ante su amenaza no podemos huir.

    Esta vez se nos fue un compañero, Mariano Arias. Un compañero escritor, que nos deja su palabra, sus mensajes, sus reflexiones.

    Mariano Arias, como dice el poeta Horacio, no morirá del todo. Sus palabras perdurarán en el tiempo.

    Mariano Arias, docente, escritor y filósofo, que trasmitió sus saberes a sus alumnos durante muchos años, y que nos deja una obra extensa, tanto en el campo literario como filosófico, ya descansa al otro lado. Que descanse en paz.

    En tu recuerdo, Mariano, valga este poema como humilde homenaje:

    Sendeiru 

    I

    Yía mui difícil siguir 

    esti sendeiru 

    ¡tan estrechu!

    Hai muitos precipicios,

    tien el firme chen de xelu. 

    Nun puedo tropezar, nin volver p'atrás.

    El tiempu ta cuntáu  dende'l primer momentu.

    Sol.lando, camino.

    Avanzo , con tientu, 

    esbrozando maleza,

    disfrutando momentos. 

    II

    Voi pol camín del tiempu,

    chen d'espinas.

    Recórrolu buscando, únicamente, el sentíu de la vida.

     Cuando chegue a la oriel.la. 

    Fuxiréi 

    en silenciu.

    Hacia otru camín soyáu de l.luz. 

    Fuxiréi 

    hacia outru l.lau 

    onde m'espera'l perfume de los días.

     

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