Blog 
LA ALEGRÍA DE LA HUERTA
RSS - Blog de Mariola Riera

El autor

Blog LA ALEGRÍA DE LA HUERTA - Mariola Riera

Mariola Riera

Mariola Riera. Periodista.

Sobre este blog de Gastronomia

La vida buena es, por ejemplo, salir a la huerta, coger una lechuga y un par de tomates, hacer una ensalada y saborear todos los matices de unas hortalizas que hemos cosechado con orgullo. Pues en eso ando yo: cultivando mi propia huerta, que nació en abril de 2012 en Soto del Barco (Asturias).


Archivo

  • 24
    Junio
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Mala pinta

    No todo iba a ser tan fácil. Los tomates tienen mala pinta. Los encontré mustios y con alguna mancha suelta por los tallos. Además, uno verde que ya estaba crecido se me quedó en la mano nada más tocarlo, ya que estaba podre por el tallo. Pequeño disgusto. Creo que voy a tener que sulfatarlos para evitar las plagas. Quizás también se deba a la falta de sol que tuvieron en la última semana. No sé... Esta mañana, bien temprano, me levanté a podarlos (les quité los chupones para que se fortalezca la rama principal y crezcan hacia arriba) y a atarlos a los palos de bambú, pues algunos ya había crecido tanto que estaba inclinándose. Otro disgusto: al darme la vuelta rompí parte de la caña principal de una planta.

    En cuanto al resto, más o menos todo bien. Los tallos de las cebollas se han fortalecido y parece que crecen según lo esperado. Hay unas cuantas lechugas para quitar y comer (prometo llevar la prueba a Susana y darle otra a Anina), y las que plantamos hace unas semanas prendieron bien en la tierra, salvo una que no se logró. El brécol también va bien, aunque aún está muy pequeño. Y los pimientos están verdes y lozanos, con alguna flor ya asomando. Los calabacines están disparados. Y enmarañados. Las hojas siguen con las manchas blancas y he quitado unas cuantas. Debe de haber una docena de calabacines formándose. A ver si se logran, porque mis impresiones de hoy son del todo pesimistas.

    También esta mañana podé las berzas, porque éstas sí que crecen sin cuidados. Hay muchas, se solapan unas a otras y en algunas zonas tapan las lechugas y las cebollas. Las he cortado de cuajo y algunas hojas han acabado en la boca de Mistral, que por extraño que parezca, acabó comiéndoselas y repartiendo los restos por el prado. El día que logre entrar en la huerta será el desastre. Él lo intenta.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook