Blog 
La Cuarta Parte
RSS - Blog de Toño Suárez

El autor

Blog La Cuarta Parte - Toño Suárez

Toño Suárez

Contador de historias. Buscando aún mi sitio


Archivo

  • 14
    Junio
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo Deportes

    ¡Habemus Papam!...o no

    Los cónclaves cardenalicios que se celebran para la elección de un nuevo Papa son un espectáculo mayúsculo. ¿Qué digo mayúsculo? ¡Divino! Yo confieso, ya que estamos en harina, que desde que se emiten por la pequeña pantalla no me pierdo ni uno, así, en plan Festival de Eurovisión; pero el Festival de los de antes, ¿eh?: aquellos en los que las familias cenaban juntas en torno al televisor, las votaciones eran un sinvivir de nervios y desazón y, encima, podías irte a las tantas de la noche a dormir. Si aquello no era el Paraíso, que venga Kiril Lakota y me lo explique.

    Y es que eso de la chimenea parlante de la buena nueva es un cebo magistral, una golosina: el humo negro que fluye espeso cuando las sandalias del pescador les quedan demasiado grandes aun a los papables, el blanco que brota cuando los contubernios de la curia encuentran al fin un punto de inflexión y Paloma Gómez Borrero levitando, en pleno éxtasis Mariano, sujetada de la canilla por el regidor de turno para que no se nos salga de plano: “quiero ser santa, quiero ser beata” como cantaba Eduardo Benavente acompañado a los teclados por Ana Curra, de la que un buen amigo decía por la época “que le hablaba a él de Dios”. Nada que ver con la religión, sospecho aún a día de hoy.

    ¡Habemus Papam!...o no

    Lo bueno de los cónclaves futbolísticos es que no hay que esperar a que la espiche ningún director deportivo para convocarlos como pasa en el Vaticano: los aficionados los celebran cada pretemporada, impenitentemente. No hay palios ni boato; no está Paloma, ni hay chimenea pero sí hay procesión de iluminados y humo: mucho humo. Los fichajes vuelan por doquier: solo hace falta mucho tiempo libre, un nombre y una pequeña descripción del susodicho (tampoco hace falta que sea muy exacta); si se tiene a mano su situación contractual y el último equipo en el que maravilló al mundo, bien y, si no, tampoco pasa nada. Y tiramos millas.

     

    INFORMACIÓN DE SERVICIO: Para los que os gusta ir de cañas a León os recomiendo un garito que se llama Cervecería Odín. Vais por la calle Ordoño y en frente del ayuntamiento hay un pasaje (creo que se llama calle Burgo Nuevo); al fondo a la derecha, como no podía ser de otra manera, está ese templo. Por dos euros que cuesta una caña cenáis, os lo aseguro. Yo he ido tantas veces que estoy a punto de conseguir el sueño español: entrar en un bar, que el dueño te llame por tu nombre y que te sirva lo que tú quieres sin pedírselo. Estoy a cuatro o cinco visitas del éxito.

     

    Al cónclave asisten ese al que el inminente fichaje se lo han confirmado varias fuentes solventes, aunque tampoco puede decir mucho más, pero son gente de máxima confianza, el que acaba de ver un partido amistoso de un equipo chipriota que tiene un lateral izquierdo que quita el hipo, el que conoce al susodicho defensa desde hace años y afirma con rotundidad que es la reencarnación de Roberto Carlos en sus años de esplendor, el que no lo ha visto en su vida pero opina que con ese nombre de antenista no se puede jugar al fútbol con una mínima dignidad y el que asevera que si le metes una patada al árbol que hay plantado en la escuela de talentos del club de sus amores caen cincuenta como el pobre chipriota que solo pasaba por allí y le han puesto de vuelta y media en cinco minutos.

    Acude también el representante que quiere aligerar cartera, el director deportivo que tiene que hacer diez fichajes y en la billetera solo tiene telas de araña y, como no, el periodista con un página de periódico que rellenar y nada que llevarse a la boca: y disparamos. Si fallamos el tiro, el perdigón se pierde en el vacío y no pasa nada y si acertamos las fuentes del enteradillo eran tan de fiar como decía o el trabajo periodístico de investigación ha sido inmaculado: ¡periodismo de altura, señores!, se les llena la boca después de acertar uno de diez. ¡Fumata blanca! ¡Habemus fichaje! Y así pasamos el verano tan ricamente, oye: vendiendo y ofreciendo humo al que nos los quiera comprar.

    Cuando Jimmy descubrió en Quadrophenia que el “As de Oros”, el mod más mod de todos los mods no era más que un simple botones, le robó su Lambretta y la arrojó por un acantilado. El espejo en el que siempre se había querido reflejar se había hecho añicos y rompió con todo, destrozando contra las rocas su más preciado tesoro, quizá montado en ella.

    ¡Habemus Papam!...o no

    El cónclave de pretemporada no es tan romántico. Si no convencemos al chipriota ya caerá otro. Lo que cuenta es que agosto está a la vuelta de la esquina, el balón volverá a rodar y la ilusión volverá a florecer hasta que se marchite ora vez. Y el ciclo de la vida del aficionado seguirá girando.

    Para cuando eso ocurra ya convocaremos otro cónclave.

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook