Blog 
La Cuarta Parte
RSS - Blog de Toño Suárez

El autor

Blog La Cuarta Parte - Toño Suárez

Toño Suárez

Contador de historias. Buscando aún mi sitio


Archivo

  • 28
    Marzo
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Oviedo Deportes

    Y con él llegó el escándalo

    Nacho Canut también fue joven. ¿O qué os pensabais? Incluso en aquella época hablaba, poco, eso es cierto, pero algo más que ahora en su ya larga andadura por Alaska y en las inmediaciones de Fangoria. Paloma Chamorro, en su plató de “La Edad de Oro”, lo hizo largar de lo lindo una noche en la que logró juntar a los componentes de Kaka de Luxe, ya disueltos y dispersos por otras formaciones de La Movida. La tan increíblemente maravillosa como poco valorada Paloma preguntaba uno a uno a sus invitados qué había significado para ellos su etapa en la formación: y Nacho habló.

    “Me quedo con que fue algo divertido y nada más: no me acuerdo de casi nada. La mayoría de la gente que habla de Kaka de Luxe seguro que no nos vio nunca ni nos conocía entonces. Ahora, como es moderno decirlo, lo dicen”

    Y con él llegó el escándalo

    Yo también fui joven. ¿O qué os pensabais? Aunque nunca vi jugar a Johan Cruyff, no tanto por edad como porque en aquellos tiempos en los que la televisión era solo una, razonablemente grande y escasamente libre, los partidos de fútbol retransmitidos eran pocos y, los que había, solíamos perdérnoslos mientras emulábamos a los de la pantalla jugando en la calle. Pero, como ahora es moderno decirlo, lo digo.

    Aquella noche vimos un reportaje, locutado por Fernándo Marquez, “el zurdo”, sobre cómo se formó el grupo, en el trascurso del merecido descanso que la Chamorro se tomó para relajarse del esfuerzo que suponía sacarle más de dos frases seguidas a sus invitados. Los chicos duros, y la chica, no bailan y hablan lo justito, ya se sabe.

    “Ya había nombre, un mínimo repertorio y proyecto de publicación pero ni local ni batería. La formación vocal corría de mi cuenta, ya que Carlos se negaba en redondo a ponerse frente al público. Esta formación se amplió aquella misma semana con la incorporación de Manolo Campoamor, dibujante, recién llegado de unas vacaciones por Suiza. Manolo, bisexual confeso, era el elemento “perverso” que unir a la “punkytud” de Olvido, el “ramonismo” de Nacho, el “heavy” de Enrique, el “snobismo” elegante de Carlos y mi imagen de excéntrico. Con Manolo, y eso lo saben muy bien todos ellos, llegó «el escándalo»”

    El fútbol existía antes de la irrupción de Johan y seguirá existiendo tras su marcha. Pero lo que le deben las nuevas generaciones es el golpe de timón, el cambio de rumbo que supo imprimirle tanto en su etapa como jugador, uno de los mejores de la historia, como en su periplo, tan corto como exitoso, de entrenador. En uno de los muchos homenajes a su figura que inundaron las redes sociales tras conocerse la noticia de su muerte, se relataba la evolución del fútbol en imágenes: la primera mostraba a Rinus Michels hablándole a Cruyff; en la segunda se veía al holandés aleccionando a Guardiola y en la tercera al de Sampedor haciendo lo propio con Xavi Hernández. La pura esencia del fútbol moderno, encarnado y desplegado a toda vela por su F.C Barcelona desde principios de los 90 hasta nuestros días.

    Yo también conocí a Johan Cruyff, como muchos de los que han salido en los últimos días en los medios, aunque él no llegó a saberlo. Lo vi una tarde, desde las gradas del viejo Carlos Tartiere de Oviedo, mientras dirigía un rondo de calentamiento endiabladamente rápido en el césped, previo al partido de Liga que le había traído a la capital. Nunca antes se había visto cambiar un balón tantas veces de sentido con esa rapidez y precisión, con aquella ternura que solo un equipo dirigido por el flaco sabía transmitirle al esférico.

    Echaré mucho de menos a Cruyff. Un innovador, un genio, un profeta clamando en el desierto reseco, anquilosado, anclado en el pasado y que se niega a evolucionar.

    Con Johan, y eso lo saben muy bien todos ellos, llegó «el escándalo»”

    Y con él llegó el escándalo

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook