Blog 
Malas Prácticas bancarias
RSS - Blog de Basilea Abogados

El autor

Blog Malas Prácticas bancarias - Basilea Abogados

Basilea Abogados

Abogados especialistas en la defensa de clientes afectados por malas prácticas bancarias.

Sobre este blog de Economia

Nuestro blog pretende ser un espacio donde compartir información y experiencias sobre malas prácticas bancarias.


Archivo

  • 20
    Octubre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    A vueltas con los Valores Santander

    Cuando en septiembre de 2007 el Banco Santander procedió a la masiva colocación en sus oficinas del producto denominado “Valores Santander”, faltaban apenas unas semanas para que la normativa MIFID, que reforzaba la protección al inversor e imponía mayores requisitos a la banca para la colocación de productos de riesgo, entrara en vigor. La cotización del Ibex 35 estaba se encontraba en máximos históricos, por encima de los 14.700 puntos. En abril de 2012 cotiza por debajo de los 7.500 puntos. Lo mismo sucede con el valor de las acciones del propio Banco, cuyos títulos rozaban en 2007 los 14 euros por acción. Hoy apenas cotizan a 5 euros por título.

    Fue ese el momento escogido para colocar de forma masiva los bonos convertibles en acciones denominados “Valores Santander”, que según denuncian miles de afectados fueron ofertados como depósitos, productos seguros y de bajo riesgo, omitiendo la entidad cántabra la información esencial relativa a los riesgos y complejidad de este tipo de producto.

    Es posible que nunca sepamos con seguridad si al elegir ese momento, Banco Santander, cuando en apenas unos días colocó sus “Valores” entre una confiada clientela, trató de adelantarse a la entrada en vigor de la Normativa MIFID, que reforzaba considerablemente la protección al inversor. O si trató de aprovechar la cotización históricamente alta (inflada, como se diría popularmente) de las acciones de Banco Santander.

    Lo que sí puede afirmarse es que en muchos casos Banco Santander no ofreció la información completa y veraz a la que venía obligada. Que no entregó la correspondiente información por escrito (folleto informativo, trípticos, etc.) a los inversores para que éstos pudieran conocer todos los pormenores del producto y tomar una decisión basada en la información real sobre los riesgos y el conocimiento adecuado acerca del producto. En definitiva, que en muchos casos no informó a la clientela de la naturaleza y complejidad del contrato, así como de los riesgos asociados al mismo, permitiendo esta falta de información infundir una falsa confianza a los clientes, que nunca fueron conscientes de lo que estaban contratando.

    La realidad es que el dinero captado iba dirigido para comprar el banco ABN AMRO, y si la operación prosperaba los inversores no podrían disponer del dinero invertido hasta pasados cinco años. Según denuncian miles de afectados, se definió el producto como destinado al cliente ahorrador y de perfil conservador, ocultándose que iban a contratar un producto de altísimo riesgo, y que pasados cinco años deberían asumir una conversión en acciones. Hecho especialmente grave teniendo en cuenta que para la futura conversión se partía de un precio históricamente alto, pues como decimos cada acción de Banco Santander cotizaba casi a 14 euros.

    Es decir, cuando dentro de unos meses los inversores se vean obligados a enfrentarse a un canje al que, siendo conscientes o no, se comprometieron, se exponen a sufrir pérdidas que podrían rondar el 60% o 70% del capital invertido.

    Este incumplimiento de la obligación de información, existente mucho antes de la entrada en vigor de la normativa MIFID, ha de suponer en muchos casos la nulidad de la contratación de este tipo de producto de alto riesgo y nula conveniencia para inversores conservadores. Inversores que sufrieron un error que provocaba que su consentimiento estuviera viciado, situación que conlleva la anulación del contrato, y que ya ha comenzado a apreciarse por nuestros Tribunales. En este sentido podemos citar la reciente Sentencia de 5 de marzo de 2012 dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Alicante, que declara la nulidad de pleno derecho del contrato de “Valores Santander” por existir vicio en el consentimiento.

    Esta Sentencia es especialmente reseñable porque el reclamante había suscrito productos de riesgo con anterioridad y durante años (fondos de renta variable, acciones, etc.). Ello no es impedimento para que el banco fuera condenado por su incumplimiento de la obligación de informar (siendo el banco el que debe acreditar que el cliente fue debidamente informado, y no al contrario), entre otras cuestiones porque, como señala la Sentencia en su Fundamento de Derecho Cuarto “(…) por el hecho de que una persona en una determinada época contrate servicios financieros arriesgados o especulativos, implique necesariamente que siempre van a demandar este tipo de servicios”.

    No dudamos que nuestros jueces y tribunales, al igual que ha sucedido con el escándalo de la comercialización de “permutas financieras” o “swaps”, donde existen cientos de resoluciones favorables a los afectados, se pronunciarán masivamente anulando estos contratos, permitiendo con ello que los derechos vulnerados de los clientes se vean restituidos.

    Por ello desde Basilea Abogados recomendamos a todos los afectados que conserven cualquier documento que pudieran haber recibido cuando se contrataron los “Valores Santander”, incluidas posibles reclamaciones que hubieran podido interponerse en los últimos tiempos, y se asesoren debidamente acerca de las opciones existentes para reclamar ante la injusticia y las pérdidas sufridas. Los próximos meses serán decisivos para la solución al escándalo de los “Valores Santander”.
     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook