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Vicente Montes

Periodista de LA NUEVA ESPAÑA. Aprendiz de mucho, maestro de nada. Tuiteo en @vicentemontes y puedes contactar conmigo en el correo vicente.montes@epi.es

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Ciencia e historias al margen


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  • 19
    Abril
    2016

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    ciencia Clima Cambio Climático El Niño Temperartura

    Marzo: otro récord para el cambio climático

    Marzo: otro récord para el cambio climático

    El pasado mes fue el marzo más caluroso del que se tiene constancia desde 1880. El dato en sí es preocupante, pero los es más si se tiene en cuenta que arrastramos seis meses continuados de récord de temperaturas. Parece la evidencia de que el cambio climático es irreversible. Prepárense.

    El Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA elabora una serie de temperaturas en el planeta, que toma datos desde hace 136 años y que establece variaciones respecto a los valores medios detectados entre 1951 y 1980, considerado el periodo de referencia.

    Desde hace seis meses, la serie está disparada. El pasado febrero se superaron todos los récords conocidos y aunque marzo no ha batido la marca, queda registrado como el segundo dato más elevado de toda la tabla. Esta es la serie correspondiente desde el año 2000. Cada número representa las centésimas de grado que la temperatura media del planeta superó a la que teníamos a mediados del pasado siglo.

    Marzo: otro récord para el cambio climático

    Así, en marzo la Tierra experimentó una temperatura media 1,28 grados por encima. Pero la distribución térmica permite comprobar que los mayores aumentos de temperatura se han producido en las regiones frías del hemisferio norte. El Ártico, gran parte de América del Norte y la zona más septentrional de Asia han padecido incrementos respecto a la media histórica de casi 7 grados centígrados.

    Marzo: otro récord para el cambio climático

    Muchos científicos creen que estamos en un punto de inflexión, en un momento delicado de “no retorno” en nuestra capacidad para influir en el clima del planeta. El aumento de temperaturas en la zona Ártica implica una reducción de la capa de hielo permafrost, en la que se almacena congelada gran cantidad de dióxido de carbono que, una vez liberado a la atmósfera, contribuirá más al calentamiento.

    Además, las zonas heladas hacen que la Tierra refleje luz solar. Se denomina albedo a la proporción de luz solar que refleja un planeta. Algunos estudios han constatado una reducción del albedo del planeta en la década pasada, debido fundamentalmente al aumento de nubes, que también reflejan la luz solar. Pero el vapor de agua constituye un potente gas de efecto invernadero que también atrapa la radiación infrarroja que emite nuestro planeta hacia el espacio. Más temperatura implica también más evaporación en los océanos, con lo que se forma un ciclo cuyas consecuencias netas aún no están claras.

    Otro dato preocupante. El pasado 9 de abril, el observatorio de medición de los niveles atmosféricos de dióxido de carbono en Mauna Loa constató un récord de concentración de 409.44 partes por millón. Este gráfico presenta la evolución de la presencia de este gas, principal causa del cambio climático.

    Marzo: otro récord para el cambio climático

    Es normal que aumente la presencia de dióxido de carbono en la entrada de la primavera, en el momento en el que la vegetación comienza a recuperarse del invierno y a iniciar una mayor absorción de dióxido de carbono. Pero este año, la vilurencia del fenómeno “El Niño”  (un calentamiento de las aguas del Pacífico que tiene consecuencias en todo el planeta) ha potenciado la tendencia. Además, algunos expertos han llamado la atención sobre el aumento de incendios, que ha arrasado zonas boscosas y contribuido aún más a este máximo. No obstante, es la emisión de dióxido de carbono por la combustión de combustibles fósiles la causa de la tendencia imparable al alza de esta concentración en el último siglo.

     

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