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Vicente Montes

Periodista de LA NUEVA ESPAÑA. Aprendiz de mucho, maestro de nada. Tuiteo en @vicentemontes y puedes contactar conmigo en el correo vicente.montes@epi.es

Sobre este blog de Sociedad

Ciencia e historias al margen


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  • 28
    Abril
    2016

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    psicología dolor endorfinas amigos

    Tener muchos amigos, mejor que un "chute" de morfina

    Tener muchos amigos, mejor que un

    Tener muchos amigos te hará soportar mejor el dolor físico. Y eso se suma a una serie de beneficios físicos y emocionales que concede contar con un círculo social amplio y que han ido desgranando diferentes estudios científicos a lo largo de los últimos años. Está claro que somos una especie en la que nuestras relaciones con otros individuos son un elemento clave en nuestra actividad cotidiana, no solo para el desarrollo de una comunidad, sino también para alcanzar una vida plena.

    Nuestro cerebro ha evolucionado, precisamente, para desenvolverse en una red compleja de vínculos personales y los científicos tratan precisamente de desentrañar qué procesos neurológicos están detrás de nuestro comportamiento como especie. Ya se había constatado la relación entre ciertos péptidos opioides (aquellos neurotransmisores con efectos analgésicos) y el comportamiento social de primates y roedores.

    En especial, la β-endorfina, que se produce en el sistema nervioso central y se ancla a receptores (denominados μ-receptores) que se encuentran distribuidos tanto en el sistema nervioso central como en el periférico. Una vez que se produce esa recepción, nos invade una sensación de bienestar físico (técnicamente, una analgesia supra espinal periférica). De hecho, personas a las que se les ha suministrado naltrexona (un antagonista de este proceso) han sufrido la sensación de sentirse aislados. Los ratones con ausencia de μ-receptores padecen serios problemas para adaptarse a la que se considera una “vida social” adecuada para su especie.

    Seguro que ya conocías que las endorfinas se liberan en al menos dos actividades: el ejercicio físico y el sexo. Pero también con la comida picante o el chocolate. Forman parte del mecanismo de compensación de nuestro cerebro, concediéndonos una sensación de placer cuando se realiza una actividad que el organismo considera beneficiosa. 

    Ahora, la vinculación entre una rica actividad social y una mejor capacidad para tolerar el dolor físico proviene de un trabajo publicado hoy mismo en Scientific Reports, elaborado por la Universidad de Oxford, y que vincula los niveles de endorfinas en el cerebro con el tejido de amistades y relaciones que ha establecido un individuo. Tener más amigos puede ser un indicador de mayor liberación de endorfinas.

    Dado que la β-endorfina es un potente analgésico (en el estudio se asegura que más potente que la morfina), los investigadores trataron de comprobar si la tolerancia al dolor de un individuo permite “predecir” cómo será de amplia su red social. Para ello contaron con una muestra de 107 personas (30 varones y 77 mujeres) con un rango de edad entre los 18 y los 35 años.

    Tener muchos amigos, mejor que un

    Los resultados permiten a los autores extraer algunas conclusiones. Además de la relación entre actividad social y mejor tolerancia al dolor, el estudio asegura haber comprobado que las personas con una intensa actividad física sí soportan mejor el dolor, pero en cambio ese parámetro está menos relacionado con su vida social. Una posible explicación podría estar en el hecho de que el ejercicio físico libera endorfinas que ya contribuyen a la sensación de satisfacción, quizás con mayor eficacia que contar con una red social amplia.

    Queda por comprobar si también una mayor densidad de μ-receptores está directamente relacionado con unas condiciones genéticas específicas (en concreto vinculadas al gen OPRM1), lo que también permitiría indagar si también en nuestros genes está escrito si seremos personas más o menos sociables). Eso sí, no se establece una relación causa-efecto, por lo que los autores sugieren más estudios para conocer cuál es el vínculo que relaciona ambas cosas.

    Ya decía la canción de Roberto Carlos aquello de “yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar”. Y de paso, sentirse mucho menos afectado por el dolor que otros. Dadle al vídeo para una dosis extra de endorfinas.

    Artículo original: Johnson, K. V.-A. and Dunbar, R. I. M. Pain tolerance predicts human social network size. Sci. Rep. 6, 25267; doi: 10.1038/srep25267 (2016).

     

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