Blog 
Mirando pasar la vida
RSS - Blog de Edu Arding

El autor

Blog Mirando pasar la vida - Edu Arding

Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


Archivo

  • 27
    Noviembre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOCIEDAD Oviedo

    Ardor guerrero a los postres

    El cronista, que ya se encuentra mayor en los espejos, tiene amigos antiguos a los que quiere y procura frecuentar en alegres encuentros, generalmente celebrados en torno a mesas y manteles que se prolongan en largas sobremesas bendecidas con cafés que espantan el sueño y licores que despiertan la alegría... Hay que evitar que se cumpla ese oráculo funesto que augura a la amistad la muerte en vida por desapego y falta de tactos y contactos. Hay que desmentir ese aforismo de que la amistad es de las pocas cosas que el tiempo enflaquece en los humanos...

    El otro día nos reunimos unos cuantos compañeros de cientos de aventuras que no recogerá ninguna Historia, en uno de esos ritos en los que no pesan las horas porque pasan volando, sacando a colación hechos y sucesos, ocurridos o quizá no del todo porque la memoria baila con el tiempo una danza ritual en la que muchos recuerdos se pierden con las vueltas...

    Al final, la conversación derivó hacia el presente, hacia el terror que tanto nos asusta, la furia y la venganza de los justos contra el oscuro infiel, y la noche se tiñó de ardores guerreros y llamadas a gestas y cruzadas. Me sorprendió escuchar a gentes, tan de paz, hablar tanto de guerra; y me extrañó tanto consenso, tanta confluencia en el lugar de partida hacia donde, hasta hace nada, nadie quería caminar... Tanta negación a cualquier reflexión, a cualquier demora, a cualquier enfoque que se apartara de la acción inmediata, contundente, terrible. Hacia la solución final, decía uno. Hacia la definitiva, apuntillaba otro, ante el asentimiento silente de otros varios...

    A un servidor, que expresó sus dudas y reservas, y sostuvo que ninguna guerra llevó nunca a nada bueno, le tacharon de tibio sus amigos por no justificar los medios que provocan miles de muertes inocentes. Son daños colaterales, decían. Y deben ser asumidos, porfiaban... Me los cambió la vida en poco tiempo, pensé. O me los cambió el miedo, un miedo que quieren combatir exportándolo lejos, a las remotas tierras de dónde nos lo traen esos locos fanáticos que demonizamos todos... No quieren entender que allí hay también millones de inocentes que llevan años sufriendo la violencia de los malos y ahora les va a tocar morir por las bombas de los buenos... Quiero pensar que fue el buen ron tostado que les llevó al lado oscuro el pensamiento... Quiero creer que hoy pensarán que, como ayer, no todo vale.  

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook