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Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


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  • 30
    Enero
    2016

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    SOCIEDAD Oviedo

    Bailar contando no es bailar

    Por muchas cuentas que se echen –dice la conseja- de donde hay poco, casi nunca sale bastante...

    Sánchez y Rajoy bailan separados músicas distintas, ambos agarrados a ese “casi” que les va a hacer perder definitivamente el paso y pisarle el callo a un sector de la ciudadanía al que ya tienen de uñas de hace tiempo... El hecho de que en esos colectivos  de indignados empiece a entrar gente de su propia cuerda, gente que los votó a ellos mismos en las pasadas elecciones, es clave para considerar que, en unos futuros comicios -en caso de que no acabe de madurar la fruta de un acuerdo de gobierno, todavía tan verde...- los malos resultados pasados (de ambos) pudieran trocarse en resultados catastróficos para alguno.

    Dios proveerá, pensará don Mariano, que pasa por creyente, aunque la verdad es que parece tener a todos los santos de espaldas, pues un día sí, y otro también, la Benemérita enchirona a sus coleguitas, a esa gente tan mega VIP a la que tanto amor juró y tanta fuerza deseó en público y en privado, que todo se sabe hoy en día en esta España chismosa, a veces tirando tanto a putañera.

    No sé qué podrá pensar Pedro, “il bello”, aunque no tendrá mucho tiempo para reflexionar con calma... Va con prisa, el hombre, empujado por los que le jalean y mirando sobrecogido a los que marcan líneas que no puede pisar... Entre todos van a hacer de su carrera un tránsito de Pasión. Los que cuenten su periplo, dentro de unos años, lo dividirán en estaciones y colgarán los cuadros representativos de ellas en las casas del pueblo.

    Todos parecen echar cuentas, suman y restan frenéticamente en tres columnas: una para sí, otra para no, otra para ni sí ni no... Y sus acólitos, de vez en cuando explican los cálculos en base a una división de intereses que nunca pasa la prueba de ningún nueve.

    El cronista ocasional que suscribe este billete no necesita hoja de cálculo alguna para adivinar la hoja de ruta de esta élite ciudadana que se sienta en los nobles escaños del congreso y en los asientos de poder de los Partidos. No es difícil... Hay dos posturas enfrentadas: los que quieren formar gobierno y los que quieren ir a nuevos comicios. Entre los primeros forma el dúo apostólico Pedro y Pablo, a los que el destino ha forzado a componer una imagen de caballo ganador, uno haciendo de cabeza y el otro de cola... De momento  la cola se ha enroscado a la cabeza y el caballito se ahoga.

    La otra postura es la de quienes quieren ir a nuevas elecciones por no encontrar apoyos suficientes para formar gobierno. Aquí están don Mariano, el acosado, jefe de un partido podre de corrupción que, así y todo, ha ganado las elecciones, consiguiendo más de siete millones de votos (casi el 29%), lo cual es un dato tan terrible que más vale pasar por alto para no tener que dimitir de español y de demócrata. Y está también Rivera, el “ciudadano” del cambio conservador, que espera pescar más peces cuanto más se le revuelva el río al PP. Y parece, aunque cuesta creerlo, que están también los llamados “barones” del PSOE, pues permiten a su jefecito buscar novia para formar casorio de gobierno pero le vetan todas las mozas casaderas...

     Visto lo visto el pronóstico es bien fácil: no hay acuerdo viable por lo que habrá nuevas elecciones, y aunque no se imponga el sentido de la decencia, el cronista espera que pueda hacerlo el del interés común, y así se excluyan taxativamente de los carteles electorales todas aquellas caras que huelan a corrupción y a transigencia con la misma.

    Así, quizás, el país pueda intentar creer en lo que le digan los que se postulen para dirigirlo. Así, tal vez, se pueda restaurar la democracia, pues esto de ahora es otra cosa. Parecida, pero otra cosa...

     

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