Blog 
Mirando pasar la vida
RSS - Blog de Edu Arding

El autor

Blog Mirando pasar la vida - Edu Arding

Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


Archivo

  • 29
    Octubre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Contra la corrupcion, quizas virtudes

    Que conste que el cronista que ocasionalmente se asoma a este billete ni lleva, ni ha llevado, hábito de cura, ni túnica de septón de orden alguna... Hace muchos años que dejó de preguntarse qué habría más allá del Muro, pero viendo lo que pasa ahora de esta parte, ha caído en el convencimiento de que esto no lo arregla ni el trono, ni la espada...

    Ya tenemos perdidos en el cajón de la memoria losprimeros casos de corrupción, allá cuando iniciábamos el camino de la libertad, hace casi cuarenta inviernos. Y si es cierto que los pueblos solo pueden llegar a la libertad por el camino de la verdad, indudablemente nosotros estamos en otro sitio, bien lejos de aquella meta... 

    El aire en España apesta a podredumbre, y es tanta la mierda que aflora a la superficie de esta tierra -abrumada en el pasado, avergonzada en el presente y asustada ante elfuturo- que da miedo pensar en la que habrá enterrada. Si la trampa, el compadreo y la vulneración de la normativa,por parte de quienes tienen por función impulsar y controlar su cumplimiento, es moneda de cambio habitual en este mercadeo nacional de la corrupción, organizada en dependencias oficiales, en sillones de mandar escoltados por banderas y símbolos de soberanía; y esta moneda está timbrada y puesta en funcionamiento por los órganos supremos de los partidos políticos que ostentan y controlan los poderes del Estado... ¿Qué esperanza queda a la ciudadanía, si además es precisamente de su propio seno de dónde se nutre el cuerpo de corruptos?...

    Que nadie se llame a engaño... La cirugía de esa gangrena,que suele diagnosticar la prensa y prescribir la justicia, no basta para tratar el mal. Hay que aplicarla, por supuesto. El peso de la ley burlada debe caer sobre los burladores: castigo ejemplar para  corruptos y corruptores, y disuasión para la gente de frontera...  

    Pero no es suficiente... Es tiempo de involucrar a la ciudadanía, tiempo de predicar una especie de evangelio que nos saque de esta deriva hacia el abismo y nos proponga un camino distinto; tiempo de proponer valores, de señalar vicios y viciosos, de corregir con la palabra y convencer con el ejemplo; hay que reeducar a niños y mayores, volver a poner en valor las virtudes sobre los vicios, usar sin vergüenza alguna aquellas palabras de catecismos antiguos apilados en el desván de la casa vieja de los abuelos: humildad contra soberbia; generosidad contra avaricia; diligencia contra pereza; y aquellas otras, tan hermosas y también tan olvidadas: solidaridad, igualdad, fraternidad... 

    Creíamos que eran palabras de códigos obsoletos para un tiempo en el que no hacía falta apagar las luces. Pero ahora lo que vemos mete miedo...

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook