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Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


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  • 13
    Enero
    2016

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    SOCIEDAD Oviedo

    El caso Villa, el caso Nóos y el caso enrevesado

    Igual el Caso Villa va por el mismo camino que el Caso Nóos... Igual el “Salvad a la Infanta Cristina, no vaya a ser que la casa real se venga abajo...”, va a tener su réplica asturiana en un “Salvai al mineru Villa, nun vaya ser que funda la galería y nos pille a tóos...”...

    Ciertamente el papel de Villa en la historia de Asturias, y de España, durante mucho más tiempo del que alcanza la memoria de muchos que ya están calvos, no se puede resumir en decir, ahora, que se lucró fraudulentamente de unos cuantos cientos de miles de euros sin que nadie se percatase de ello... Tengo la impresión de que al gran timonel del sindicalismo asturiano, que tenía sometidos, no sé si encantados, a tantos empresarios, patronos, ejecutivos de grandes empresas y altos cargos de las administraciones públicas; al hombre fuerte del partido socialista, que tanta mano tenía también en el partido alternativa; al oráculo de cualquier tipo de poder durante décadas... no se le puede juzgar por el chocolate del loro, aunque sea de marca cara y suponga un pico.

    Si hay que juzgar en serio a Villa, y sacar a la luz del sol sus manejos e intrigas, habrá que juzgar también a muy buena parte de la clase política, sindical y empresarial de Asturias, y de España, que tanto se dejó manejar por él. Y habrá que poner en entredicho, también, a toda la minería y sus entornos, a gran parte de la sociedad de unas comarcas que lo sostuvieron y aclamaron, a él y a lo que representaba, con su aplauso y con sus votos, durante una montonera de años... Y habrá que reconocer también que, sin su figura, la realidad de las cuencas mineras asturianas sería muy diferente de la que hoy es... Igual, mejor; o igual, mucho peor...

    La Asturias oficial se querrá evitar el olor de unas miserias, propias y ajenas, que dormían en el fondo del lago del olvido un sueño largo, pero que ahora pueden volver a la superficie si alguien navega sobre esos nidos de lodo metiendo profundo el remo... Igual sería mejor descansar un poco de tanto olor a mierda, piensan muchos... Igual conviene dar por cierto que aquel tigre feroz ha perdido la memoria y no recuerda nada de tantas cacerías... Igual había que salvar a Villa, como a la Infanta. O igual no...  

    Y, mientras tanto, España estrena el año sin calma ni gobierno... El cronista ocasional que firma este billete manifiesta estar con poco ánimo en lo referente a la posible solución de los tres grandes problemas que viene arrastrando el tiempo y que afectan al mundo que tiene próximo: la crisis económica, que sustrae el derecho a un trabajo digno a una juventud desencantada; la corrupción generalizada, que nos roba a todos la confianza en la condición humana; y la desafección de Cataluña que quiere desertar de una nación que lleva ya unos cuantos siglos navegando por la historia... Del primero, sabe poco y nada sustancial puede aportar en estas cuatro letras volanderas. Del segundo, proclama la urgente necesidad de un castigo rápido y proporcional a la culpa y a la condición de corruptores y corruptos; y de una campaña nacional para que el esfuerzo, la honradez y la decencia empiecen a cotizar al alza en el parqué de nuestra bolsa de valores patrios. Y en lo que afecta al tercer problema mencionado, confiesa verlo como un caso enrevesado, pues tras haberle dado muchas vueltas, aún no se siente capaz de distinguir entre el derecho a decidirde los catalanes para constituir una patria nueva, que lo tendrán, y el de los demás españoles a decidir mantener la suya como siempre ha estado, que también...

     

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