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Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


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  • 28
    Enero
    2015

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    SOCIEDAD Oviedo

    El mundo ya no coge en un pañuelo

    Amanece miércoles, 28 de un enero frío, nada amable. Al menos no llueve el cielo, aunque de las fosas nasales del cronista diluvian secreciones líquidas que empapan pañuelos y pañuelos... Uno es hoy un hombre pegado a otros papeles, más blandos y esponjosos, dimitido de toda actividad externa, ocupado en reflexiones, lecturas y escrituras, pues todo ello se puede hacer con una mano, ya que la otra anda ocupada en contener ese río que nace en las narices... Por eso, hoy, el billete será largo. Hay tiempo para pensar en lo que pasa en el mundo, que nunca, nunca, ha cogido en un pañuelo...

    En el terruño, el caso Villa ofrece los silencios del prota y su familia, y las babayadas del gran lugarteniente, que, en camino de ser sexagenario, ha mudado de compañera, luciendo un gran pibón de pocas primaveras, y vacila con la prensa canallesca, en lenguaje del gremio picador, discurseando sobre polvos de otra clase de los que antaño hubo de trasegar en los frentes de carbón que hoy permanecen silenciosos y limpios. Cualquier cosa menos hablar de lo que la inocente Comisión Parlamentaria le pregunta. Los que sí hablan son los que nada dicen saber de lo que allí se trata, por más que el dedo de la evidencia los señale como veteranos ocupantes de puestos desde los que se había de tener buena visión del mundo en el que reinaba quien hoy también está enfermo grave del recuerdo.

    Por otra parte, y cambiando de registro, la Policía investiga una denuncia presentada por una mujer que tuvo un revolcón con un fulano, al parecer allá por el tórrido verano, y ahora le han venido con el cuento de que andaba petando por whatsapp un video que recogía aquel encuentro con todo lujo de detalles... La denuncia, sin duda, encontró sitio en la prensa regional porque el fulano es futbolista, y dicen que medianamente conocido, pues si fuera albañil nadie hablaría de ello... Quien tenga algún amigo en la docencia le habrá escuchado contar más de cien veces que lo único con lo que se quedan los chavales de todos los contenidos de tantos programas educativos, sobre comportamiento responsable, intimidad e internet, que les imparten, es que pueden denunciar a quien cuelgue, sin su permiso, cosas suyas. Nada retienen de valores, ni prudencia; y mucho menos, contención y recato, que eso ni se sabe ya de qué se trata... Si un chaval, o una mocita, por ejemplo, se hace una selfi de sus partes pudendas y se lo manda a un/una colega, y luego el receptor, o receptora, distribuye la obrita entre varios compañeros, todo el mundo sabe a quién hay que denunciar, pues es una falta imperdonable en este estado de derecho divulgar imágenes íntimas sin consentimiento del propietario del cuerpo expuesto. Y los padres de la criatura agraviada clamarán justicia, y casi venganza, por ver a su vástago circulando por la red en bolas, o canastas, y echarán pestes de quien le dio a la tecla de enviar, pero la segunda vez; porque nada dirán de la ocurrencia de fotografiarse las partes y mandar la foto a otra persona, pues cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que le dé la gana... Así tampoco nadie le dirá nada a una señora, o aun señor, que le da un alegrón al cuerpo un día que está jota y decide, o permite, inmortalizar el evento en documento gráfico. Bueno, en este caso, tal vez su marido, o esposa, si los hubiere... En cualquier caso uno opina que con lo atrasada que va nuestra justicia persiguiendo el crimen y el robo, vestido de tantas formas, causa estupor y dolor de corazón verla perder el tiempo con ociosos...

    Y en nuestra España, Pujol y su señora pasean su ignominia por sedes judiciales. Altivos, eso sí, que la culpa no quita la soberbia, si ésta es añeja, y se guarda una alta promesa en el calceto. Y Rajoy, anda contando monsergas de puerta en puerta, en un anuncio por las televisiones, que bien podría optar al premio del absurdo; y diciendo, en los periódicos, que vislumbra círculos virtuosos de crecimiento. Ya sabíamos a este hombre aficionado a beber vino y fumar puros. Tal parece que ha ampliado su afición en el fumeque...

    Pero de todas formas, mirar afuera, en tiempos de tempestad, hace confortable volver la mirada hacia el hogar, por mucha corriente que entre por las rendijas de alguna ventana mal cerrada... En Auschwitz vuelven los ecos del horror desde 70 años atrás en la historia de Europa. Pasarán 100, y 1000, y aquello seguirá helando las conciencias. ¿Cómo pudo el ser humano llegar a eso?... Y en México, lindo, calmoso y violento, la Fiscalía ha necesitado cuatro meses para confirmar lo que gritaba todo el pueblo al día siguiente de la masacre: los 43 estudiantes fueron asesinados en Iguala, por orden del alcalde, y los asesinos materiales fueron policías y miembros de las bandas extremistas. Después quemaron sus cuerpos para borrar las huellas de su crimen. Cuarenta y tres muchachos, cuarenta y tres...

    Nos reconforta Grecia, de momento, pues Tsipras parece apresurarse a cumplir la parte del programa que está más en sus manos, lo cual es lo que se le debe pedir al gobernante. Está adelgazando la administración, quitándole peso muerto al Estado al suprimir 8 ministerios; ha aumentado sensiblemente el salario mínimo; y va a paralizar las privatizaciones de determinados servicios públicos. No está mal para tan poco tiempo... Desde aquí, quienes tanto tienen que callar, esos que tienen la voz tomada por tanta mentira, han encontrado un estribillo para componer una canción triunfadora en el hit parade de la demagogia: que los griegos nos deben 26.000 millones de euros a los españoles, no a los bancos, sino a nosotros. “A ver, quién de nosotros les va a perdonar la deuda a esos señores...”, decía un patético contertulio en uno de esos programas matutinos... “Servidor, por lo que me toque” contestó al viento este pobre cronista constipado...

     

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