Blog 
Mirando pasar la vida
RSS - Blog de Edu Arding

El autor

Blog Mirando pasar la vida - Edu Arding

Edu Arding

Un cronista ocasional y distraído que mira pasar la vida y a ratos perdidos, o encontrados, se sienta a contar sus impresiones.

Sobre este blog de Sociedad

Serán cuatro letras volanderas que no llegarán muy lejos...


Archivo

  • 09
    Noviembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Hoy es 9 N

    Hoy vota Cataluña... En realidad no solo se vota en Cataluña, sino que se puede hacer en varias ciudades del extranjero, en las que hay urnas dispuestas al efecto para los catalanes que quieran hacerlo; del extranjero de Cataluña y de España, me refiero... Aunque donde mejor se va a poder votar es en Cataluña, por supuesto, allí podrán hacerlo todos los residentes, sean o no nacionales; nacionales de Cataluña, o de España, me refiero... Hay barra libre para votar. Está todo pagado. ¡Viva el vino!...Esta madrugada se asomó por la pantalla de una cadena de televisión, Boadella, el que fue azote de aquel régimen al que casi nadie se atrevía a molestar, el líder de Els Joglars, aquel mítico grupo de teatro catalán que agitaba las estructuras y las conciencias de un Estado sin trono, pero con mucho hierro. También estaba Javier Sardá, cuyo catalanismo militante fue unido siempre a un afán de transgresión, excesivo para muchos. Cantaron las verdades del Barquero, ésas en las que todo el mundo cae cuando las oye, pero que, ahora, las cantan muy pocos barqueros.

    Son hombres entrados ya en años, como muchos españoles, (catalanes incluidos, me refiero...) que tuvieron la ocasión de contemplar, y la obligación de soportar, aquella abrumadora propaganda, orquestada desde el poder que ensalzaba las maravillas de aquel Estado grande y libre, de aquella unidad indestructible de destinos, de aquel crisol de culturas que se enriquecían unas de otras... 

    Y son hombres que manifiestan su sorpresa al contemplar que este Estado de la España remozada, pintado de democracia, con todas las etiquetas de homologaciones garantistas debidamente colocadas en lugares bien visibles, bendecido por la vecindad selecta de los más prestigiosos clubs de naciones del próspero Poniente, haya abdicado de cualquier tipo de propaganda de ese Estado en una parte del mismo, en la que sin embargo, durante casi treinta años, se ha hecho una inversión más que notable en organizar una propaganda enemiga que lo desvirtúa absolutamente a los ojos de los naturales.
    Es de sobra sabido que, en este tiempo, lo que no se anuncia no se vende. Y, habiendo dos productos, si el que comercializa uno no invierte en propaganda, y el del otro, tira la casa por la ventana en ello, ya sabemos cuál va a comprar la gente. Aunque sea más de lo mismo; aunque sea peor; aunque sea un despropósito; y aunque sea una maniobra orquestada en cierta sospechosa oscuridad... En Cataluña la gente lleva treinta años comprando el producto que comercializa la Generalitat, porque el Estado Español no ha vendido el suyo. Ha renunciado, incomprensiblemente para muchos. Ha entregado el micrófono a un selecto grupo de principales que ha orquestado un plan para hacerse con el cuchillo de partir la tarta, ha ido viendo cómo aquellos socios se convertían en rivales y luego, en enemigos; cómo se retorcía la historia; cómo se engañaba al pueblo; cómo ellos se enriquecían con mordidas en todos los pasteles, y cómo se lo llevaban crudo y lejos. Y durante tantos años, el Estado Español simplemente se limitó a dejar hacer, a mirar pasar la vida... Es cierto que los renglones de la historia se escribieron muy torcidos, durante muchos años, por mor de las bombas de otros grandes amantes de su pueblo, que ahora parecen estar en calma; no sé si contentos con su régimen fiscal, o agazapados diseñando el próximo salto. Es cierto que el frente catalán no era cruento... Pero fue demasiado tiempo de barra libre. El personal se ha dado a la bebida y ahora no quiere pagar al camarero. 
    Hubo inacción por parte del Estado Español en Cataluña, nadie fue a defender su imagen de una forma inteligente y rigurosa; la defensa, así, quedó en manos de espontáneos; muchos, nostálgicos del viejo imperio, que más que incomodo, suponían una ayuda a las tesis retorcidas de los que quieren cambiar el futuro, contando falsedades del pasado y retorciendo la realidad del presente hasta posiciones que les resulten convenientes.
    Hoy es día de fiesta en Cataluña, y la clase política soberanista irá vestida de domingo... Pero es un día triste para los que en Cataluña, se sentían en su país, siendo naturales de lugares situados a muchos cientos de kilometros, pues creían, de corazón, que España era una nación grande.
    Y hoy es un día de vergüenza para los que no supieron, ni saben, evitar que el cuchillo de ciertos pasteleros parta de la tarta un trozo que nunca estuvo separado, ni debería estarlo.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook