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  • 15
    Mayo
    2015

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    Ayuntamiento asesores tamaño de municipios gasto y presupuesto.

    Asesores personales

    Un juzgado de Oviedo anula el nombramiento de un asesor personal del alcalde de Ribera de Arriba.

    La Nueva España ( 15/05/2015)

     En primer lugar hay que decir que el Alcalde de Ribera de Arriba se merece el mayor de los respetos por su actuación frente a Hidroeléctrica de Cantábrico (HC) al ganar, en los tribunales, el pago de tasas por la construcción de un ciclo combinado. Este litigio fue el primero de España a favor de un municipio.

    Naturalmente para ganar este pleito hubo antes una actuación administrativa, no aceptada por HC, que la compañía recurrió y perdió. La admiración que se merece el Alcalde viene dada por su resistencia frente a las presiones, coacciones y propuestas, de todo tipo y condición, que recibió para que no iniciara el expediente que permitió el cobro de las tasas. Su actitud frente a todo tipo de gigantes de verdad, que no molinos de viento, que actuaron en este caso es un ejemplo a imitar. Jordi Evole dedicó un programa a esta tasa y a sus circunstancias.

    Por ello llama la atención la noticia publicada en la Nueva España sobre la existencia de un asesor personal en ese Ayuntamiento que, según el censo de 2012, tiene 1.971 habitantes. ES posible que ese Ayuntamiento necesitase un apoyo, o ayuda, para alguna actuación concreta que pusiese de relieve la carencia de medios propios para afrontarla, pero eso podría hacerse a través de un apoyo externo. Esto es absolutamente legal y normal, desde el punto de vista de la gestión y de la contratación administrativa. Sí el asesor personal obedeciese a esta circunstancia podría ser razonable su existencia, pero limitada temporal y presupuestariamente.

    Por el contrario sí no se tratase de una asesoría externa, limitada temporal y presupuestariamente, estaríamos ante esa figura tan abundante y, con razón desprestigiada, de los asesores que, tan a menudo, no son sino pago de favores, compra de voluntades, colocación de amigos o correligionarios, o cualquier otra prodigalidad con cargo a los cada vez más machacados bolsillos de los contribuyentes. Esta élite extractiva, de naturaleza política, es uno de los grandes problemas sin resolver que existen en nuestra vida pública, a la que parece que contribuye el Ayuntamiento de Ribera de Arriba con ese asesor persona del Alcalde.

    No se entiende la figura del asesor personal sin que exista un concepto de la administración pública propia de épocas ya superadas; la Restauración y los cesantes son decimonónicos. Ser un cargo público, electo o no, no significa ser propietario del organismo encomendado ,ni confundirlo con un cortijo, es ser, no más pero tampoco menos, que un gestor o un administrador que debe gestionar, o administrar, lo que hay con lo que hay. Sí eso no fuese bastante, o suficiente, habría que cambiarlo o modificarlo, pero con criterios institucionales, no con asesores personales.

    Por otro lado que un Ayuntamiento de 1.971 habitantes necesite que su Alcalde tenga un asesor personal pone en cuestión la propia existencia de ese Ayuntamiento, que con su personal propio no puede atender las tareas que tiene encomendadas. El Consejo de Europa fijaba, hace ya tiempo, en 10.400 habitantes el tamaño poblacional mínimo para que un Ayuntamiento fuese eficaz. Estamos muy lejos de esa cifra y no parece que exista voluntad política, salvo en Ciudadanos, de abordarlo con esa propuesta de “fusión fría” que esperemos que, de llevarse a cabo, de mejor resultado que la “fusión fría” de las Cajas de Ahorro, inventada para solucionar sus problemas, pero que solamente pudieron comenzar a resolverse con la “fusión caliente”.

    Hay que confiar en que la concentración de Ayuntamientos se haga antes de que sus problemas, tanto de gasto como de ineficiencias, sean parecidos a los que tuvieron las extintas Cajas de Ahorros.

    Por cierto, para defender la existencia de los municipios, en su configuración actual, se dice que, en su conjunto, presentan un presupuesto equilibrado. Pero eso no quiere decir que no gasten, solamente quiere decir que lo gastan es similar a lo que ingresan, que por cierto sale del bolsillo de los contribuyentes. Esos bolsillos podrían ser menos expoliados sí se concentrasen,ganasen en eficiencia y gastasen menos.

     

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