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  • 05
    Mayo
    2015

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    Hipotecas bancos seguridad jurídica

    Desahucios,desalojos y lanzamientos

    En un programa de TV, concretamente en la sexta, hemos podido ver un reportaje sobre la vivienda en Viena; es un modelo basado en el alquiler de viviendas que en su mayoría son de propiedad pública. Este modelo contrasta con lo que ocurre en nuestro país en donde predomina la vivienda en propiedad de promoción privada.

    Ambos modelos tienen detractores y defensores, así como ventajas e inconvenientes, pero las cosas son como son, y hasta que se produzca un cambio cultural, o legislativo, es previsible que la vivienda en propiedad siga siendo la opción mayoritariamente deseada en nuestro país.

    En ese mismo reportaje aparecieron esas escenas, tan frecuentes y lamentables que suelen acompañar a lo que técnicamente se llaman “lanzamientos”,” desalojos” o “desahucios”, en los que los miembros de una familia son puestos de patitas en la calle, con buenos o malos modos según se tercie. A veces, aunque no siempre, a estas personas se les ofrecen alternativas para que no tengan que acudir a eso que, comúnmente, se llama vivir debajo de un puente. La situación de nuestro mercado de trabajo ,la precariedad laboral, la creciente desigualdad, el infortunio, nuestras cada vez más numerosas élites extractivas, la devaluación salarial y quien sabe cuántas cosas más propician estas situaciones. No se puede tampoco olvidar la actuación irresponsable de buena parte de las extinguidas Cajas de Ahorros, y en menor medida del resto de la banca, ni nuestra legislación hipotecaria que está siendo criticada, y puesta en cuestión, por el Tribunal de Justicia de Estrasburgo.

    Hay que señalar también que muchos compradores de viviendas, ahora en situaciones apuradas, nunca debieron de acceder a la propiedad de las mismas; sus ingresos no se lo permitían a poco que la gestión de riesgos, por parte de la entidad financiadora, hubiese sido mínimamente rigurosa. Pero la burbuja inmobiliaria, consentida y alentada por todos los Gobiernos, hacía el aparente milagro de multiplicar los panes y los peces, y fue bonito mientas duró. Cuando terminó dejó a muchos colgados de la brocha, pero las escaleras del rescate y las ayudas solamente las tuvieron las entidades financieras.

    Nada que oponer a que los contratos y las leyes, mientras estén vigentes, se cumplan, y sí los contratos imponen obligaciones a los deudores, y otorgan derechos a los acreedores, hay que respetarlos. La seguridad jurídica, y el respeto a lo pactado, son condiciones necesarias para el desarrollo de un país, y en ese sentido los “lanzamientos”,”desahucios” y “desalojos” forman parte de la, digamos, normalidad.

    Otra cuestión es dejar al pairo, sin protección y sin cobijo a quienes además de perder su vivienda pierden también las cantidades pagadas por la misma, y , en muchos casos, se marchan con deudas hipotecarias que nadie sabe cómo podrán afrontar. Esto es impropio de un Estado miembro de la Unión Europea que ha hecho gastar a sus ciudadanos ingentes cantidades en rescatar entidades financieras gestionadas por directivos corruptos o incompetentes.

    Volviendo al reportaje de la sexta TV no cabe más que compartir el asombro de nuestros socios austriacos ante el espectáculo de nuestros “lanzamientos”, ”desahucios” y “desalojos”. Deberían de terminar y nuestras autoridades que han creado un “banco malo”, la SAREB, para ayudar a una parte de los causantes del problema, tendrían que ser capaces crear otro “banco bueno"de viviendas para dar respuesta a las necesidades de los “lanzados”, “desahuciados” y “desalojados” que son también concausantes del problema, pero que también son la parte débil. Los recursos para atenderlos, que ya existen, son menores, pero que mucho menores, que los dados a la otra parte del problema.

     

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