Blog 
Mirar y ver
RSS - Blog de Manuel Cores Espiñeira

Archivo

  • Héroes contemporáneos.

    Tal vez muchos comportamientos que tenemos por heroicos no resistan un análisis detallado, y , tal vez, sí fuesen sometido a eso que se llama revisionismo histórico pasen a ser fruto de la necesidad, de alguna enfermedad social, del momento, de la ocasión, del azar, de la orteguiana circunstancia o de cualquier otra causa, más que de las condiciones de liderazgo, morales, intelectuales, científicas o de cualquier otra clase que colocan a quienes las poseen en un nivel superior al del común de los mortales. Están también los héroes de la vida cotidiana, los que con su trabajo, su silencio, su sacrificio, su ayuda y su ejemplo hacen que esto no sea tan malo como pudiera llegar a ser sin ellos, pero este grupo está au-dessus de la mêlée.

    En este momento tenemos a un conjunto de políticos, o de aspirantes a serlo, que promueven la independencia de una parte del territorio, con el lema del derecho a decidir, que suena muy bien pero con un encaje difícil, tanto en nuestro ordenamiento jurídico como en el de nuestros socios y aliados, salvo el caso de Gran Bretaña y Escocia, que es la excepción que confirma la regla. En todo caso ya se sabe aquello de “allá van leyes do quieren reyes”, lo que supone que lo que hoy es imposible mañana también lo será, o quizá no; quien sabe.

    También cabe lo que la sabiduría actual del PNV nos enseña: es decir que ya no se puede hablar de independencia en el mundo de hoy, que hay que hablar de interdependencia. Este pensamiento está muy bien, sabiendo que puede significar muchas cosas, entre ellas que se puede llegar a ser un país que forma, tenuemente, parte de un Estado, pero independiente en lo esencial y financiado generosamente por ese Estado, ¿hay quién dé más?. El modelo, por razones obvias, no puede replicarse para otras regiones, pero tampoco puede descartarse otra replica más; la canción dice que Puerto Rico está en América, pero a lo mejor se acerca un poco.

    En el mundo de hoy crear o mantener mitos es muy difícil, el microscopio no lo resiste nadie, pero la falta de un poco de épica o de grandeza, con un 3% ya sería suficiente, pone muy difícil convertirse en protomártir, incruento por supuesto. Ver el desfile por Madrid camino del Supremo, que pasó desapercibido, o incluso el paseillo por Barcelona, camino del TSJC, que no pasó desapercibido, de sonrientes aspirantes a héroes, tenía un aire de oficialismo verdaderamente notable. Saben que de ser inhabilitados su carrera habrá terminado; hay más de un aspirante a ocupar su puesto dentro de su mismo partido, y no digamos de los aliados, y lo saben ya que ellos estarían a lo mismo. Y además la inhabilitación supondría también la pérdida del aforamiento y del sueldo y el sobresueldo: en fin el desastre, el mandarte a la cuneta y el olvido por parte del capítulo I del presupuesto correspondiente.

    La forma y el fondo de las declaraciones no son para sentirse henchidos de orgullo cuando finalizan, aunque reciban vítores y ovaciones de los incondicionales. El escaqueo es de película, y cuando parece que alguno se adelanta para decir algo así como “aquí estoy, que pasa” en seguida viene el paso atrás y la amnesia, personajes sobradamente conocidos y no sólo en los Tribunales. Por supuesto eso de “lo he ordenado yo, y asumo toda la responsabilidad” ni está ni se le espera.

    Falta un poquito de grandeza, lo que es positivo para el entendimiento. Ya se sabe que con gente dispuesta al sacrificio, que no es el caso, los arreglos son más difíciles, pero por ese lado no hay motivo de preocupación. Claro está que esto obliga a cuidar lo que hay, la alternativa, al menos de momento, ofrece más motivos de preocupación: se la ve muy callada y no parece que sea por otorgar.También cabe la posibilidad de que no tengan nada que decir,al menos por ahora.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook