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  • 13
    Octubre
    2015

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    Peajes energia electricidad impuestos.

    Impuesto al sol

    Hay quien dice que el Real Decreto que consagra, de manera momentánea según los partidos de la oposición, el impuesto al sol, es en el fondo un currículum vitae dirigido a las compañías eléctricas. Estas mismas lenguas de doble filo también dicen que lo que el Sr. Soria entiende como “prima al sol” no es sino el “primo de Zumosol”. Pero ya se sabe que solamente con ingenio malintencionado no se va a ninguna parte, y que hay que ser práctico, pragmático, y todo lo que estas dos palabras puedan significar.

    Lo del Sr. Soria viene a cuento de que ha asegurado, este martes, que el llamado 'impuesto al sol”, para los autoconsumidores de electricidad, es en realidad una "prima al sol", ya que es energía que se está produciendo en una planta fotovoltaica. Lo de la planta fotovoltaica está muy bien dicho, lo de la “prima al sol” no tanto, salvo que considere que las compañías eléctricas son un “sol” de compañías, que también puede ser.

    A su vez, ha afirmado que lo que los consumidores pagan de luz tiene una parte de energía, otra de peaje y otra de impuesto, y que en el caso del autoconsumo no se pagaría ninguno de esos tres elementos. Le ha faltado añadir que se está refiriendo a un consumidor tipo Robinson Crusoe, que vive aislado y que, de grado o por fuerza, prescinde de las compañías eléctricas. Si se tratase de un consumidor normal, de esos que se enganchan a la red y además tienen un sistema de producción de energía eléctrica propio, basado en el sol y en otras renovables, pagaría dos peajes a las compañías eléctricas : por potencia contratada y por energía consumida. Además pagaría por la energía realmente consumida.

    Lo que puede molestar a las eléctricas es que ese consumidor, tal vez, podría contratar menos potencia y consumir menos energía, con lo cual disminuiría el importe de esos dos peajes. También, ese mismo consumidor, gastaría menos y pagaría menos por el concepto de energía realmente consumida. Asimismo, al reducirse la factura disminuirían los impuestos a pagar (el impuesto de electricidad y el IVA) con lo cual los ingresos fiscales por este concepto podrían resentirse.

    Lo que se trata de impedir es que se pague menos a las eléctricas, y que la recaudación por IVA y por el impuesto eléctrico no se resienta, y para ello el Ministerio no se para en barras: además de crear otro nuevo peaje , el  “impuesto al sol” , para las instalaciones de autogeneración, grava también el uso de baterías de almacenamiento de energía ( en que estarían pensando lo de Tesla cuando crearon sus eficientes acumuladores ) e impide que pueda haber más de un usuario por equipo, de modo que, por ejemplo, una comunidad de vecinos solamente pueda utilizar la energía producida por el sol, o cualquier otra fuente, para las instalaciones comunes, pero no para el uso individualizado de los habitantes del inmueble. Y es que están en todo.

    Otra cuestión distinta es sí nuestro país puede seguir manteniendo su más que preocupante déficit comercial, causado en buena medida por nuestra dependencia energética. Es evidente que las instalaciones de autoabastecimiento, montadas por particulares, y sin primas de ningún tipo, contribuyen a reducir la factura energética exterior pero, siempre hay algún pero, entran en colisión con los intereses de nuestras más que potentes empresas eléctricas.

    Cuando hay un conflicto de este tipo tiene que entrar en funcionamiento un árbitro, neutral por supuesto, que piense en los intereses generales, y los defienda. No parece que en este caso haya muchas dudas acerca de cuáles son los intereses generales, y también en este caso el árbitro tiene muchas fuentes en donde inspirarse. Casi todos los países de nuestro entorno tienen legislaciones para favorecer el autoconsumo eléctrico, y casi todos nuestros organismos consultivos han emitido dictámenes contrarios al impuesto al sol y similares.

    Tendría que ser fácil copiar a los ajenos y hacer caso a los propios, pero debe de haber buenas razones para que esto no se haga. Tal vez las conozcamos algún día, o tal vez no haga falta esperar tanto, ya que la práctica totalidad de los partidos políticos, que se encuentran en este momento en la oposición, se han juramentado para anular el Real Decreto que aprueba el impuesto al sol. Cuando pase diciembre ver veremos sí eso de la racionalidad económica y la ecología logran imponerse. 

     

     

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