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  • 11
    Septiembre
    2015

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    desarrollo plan Marshall refugiados Exodos ayudas

    Refugiados sirios y Plan Marshall

    Al final de la segunda guerra mundial la población alemana de Prusia, Silesia, Pomerania, parte de Sajonia, Alsacia, Lorena y los Sudetes fue expulsada de esos territorios, que pasaron a formar parte de la URSS, Polonia, Francia y Checoeslovaquia. El éxodo afectó a unos quince millones de personas, y se calcula que fallecieron entre medio millón y tres millones de personas; el odio, la falta de medios, la época, y el escaso interés en hacerlas han conducido a esas estadísticas tan variables. Aunque la memoria es débil, y la carne flaca, Europa, y en concreto Alemania sabe de refugiados y de expulsados, y tal vez la postura de Ángela Merkel, y de parte de la población alemana, en el tema de los refugiados sirios tenga algo ver con lo ocurrido ente 1945 y 1946.

    Llama la atención la postura, en este drama, de los países pertenecientes al antiguo bloque oriental, que o bien ponen obstáculos al tránsito de refugiados por sus territorios, como Macedonia y Hungría, o no aceptan de grado, sí lo hacen es forzados, los cupos que se les asignan.

    Los refugiados provocados por la guerra en Siria y Libia han venido para quedarse, salvo que se desplacen, por su propio interés, para buscar otro lugar que les convenga más o finalice la guerra y deseen regresar a su país. Por eso hacen falta profesionalidad, y recursos, para encajar dentro de nuestra sociedad a los refugiados que crucen nuestras fronteras. Como siempre Cruz Roja, Caritas, Mensajeros de la Paz y otras ONG, s están dando la talla, pero necesitan, o necesitarán, recursos para dar una atención integral y continuada a estas personas que llegan, con lo puesto, a un país con una tasa de paro inaceptable. Es revelador que, cuando pueden manifestarlo, sus preferencias sean Alemania o Suecia, países con una tasa de paro del orden del 5% que, en principio, les ofrece mejores posibilidades laborales. Y es que la primera condición para vivir de forma autónoma, salvo los rentistas y similares, es tener un trabajo.

    El Sr. Rajoy ha dejado caer la idea de un Plan Marshall para la zona en conflicto. El plan Marshall original supuso, entre 1948 y 1952, una ayuda de 13.000 millones de dólares, de la época, a 17 países, que los devolvieron posteriormente junto con sus intereses.

    La primera diferencia es que no ha finalizado la guerra, y tal vez falte mucho para que termine, y existen algunas más; para desarrollar un país se necesita una Administración que funcione, seguridad jurídica y recursos (naturales, humanos, técnicos, financieros ………), además de objetivos y estrategias para alcanzarlos. La Europa de postguerra tenía recursos humanos y técnicos, le faltaban otros, y también tenía todo lo demás; a los países en conflicto les faltan muchas cosas, ente ellas una Administración moderna y eficaz, que es imprescindible para que cualquier ayuda de un buen resultado. La experiencia de la ayuda internacional en determinadas zonas no ha sido en general positiva, pero en este caso lo primero es terminar la guerra, y como no hay mal que por bien no venga tal vez el drama de los refugiados, y su sufrimiento, contribuya a ello.

     

     

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