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  • 03
    Septiembre
    2015

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    Servicio Jurídico;racionalización hecho diferencial;ejemplaridad

    Suprimir el Consejo Consultivo.El ejemplo de Madrid.

    La Comunidad de Madrid, a instancia de Ciudadanos, va a eliminar el Consejo Consultivo de esa Comunidad, sustituyendo sus dictámenes por los emitidos por su Servicio Jurídico, a través de una Comisión Jurídica Asesora, y en el supuesto de que se trate de cuestiones relevantes se solicitaría el parecer del Consejo de Estado. Antes de nada hay que decir que ya era un Servicio Jurídico  el que preparaba los informes base de los dictámenes para que los Consejeros, que ahora dejaran de hacer esa función, los firmasen sin más, o hiciesen las aportaciones que considerasen oportunas. La pérdida de las opiniones y de las aportaciones de los Consejeros, en el supuesto de que las emitiesen, no parece que sea irreparable, y el recurso al Consejo de Estado es una opción garantista.

    En fin, algo más racional eliminando intermediarios e introduciendo en el negocio a un órgano de prestigio contrastado, como es el Consejo de Estado, que hasta ahora estaba ausente. Como es natural los funcionarios del órgano que se suprime se integran en otros de la Comunidad de Madrid.

    La pregunta que surge es de libro ¿sí la Comunidad de Madrid, con siete millones de habitantes, y con cuestiones tanto o más complejas que las de una Comunidad de un millón, puede hacer lo que va a hacer, el Principado seguirá mirando al tendido con una actitud de aquí no pasa nada y a mí que me registren?.

    Nuestro Consejo Consultivo, con 6 altos cargos y 18 funcionarios, nos cuesta un millón y medio de euros y aunque el ahorro que supone su eliminación no fuese esa cantidad, que no lo es- sus funcionarios tendrían que ser recolocados bien en el Servicio Jurídico del Principado o en otros órganos administrativos- un elemental principio de racionalización, y de higiene, administrativa aconseja toma esa decisión, aunque solo fuese por eliminar la sensación, y algo más que sensación, de premio de consolación para ex mandatarios que tienen alli sus puestos de alto cargo. En un lenguaje menos elaborado, y políticamente incorrecto, podría hablarse, en algunos casos, de cementerio de elefantes, de patada hacia arriba o de arabesco lateral.

    Flota la sensación de que el modelo que empleará la Comunidad de Madrid- Servicio Jurídico de la Comunidad y apoyo del Consejo de Estado- es el mejor predicador, que como decía el cardenal Cisneros es fray Ejemplo, para convencer que eso de la racionalización administrativa, y el control del gasto, no son más que palabras para convencer a los ya convencidos.

    La Comunidad de Madrid no tiene más hecho diferencial que el no tener ninguno, pero cabe dentro de lo posible que pueda invocarse alguno para mantener nuestro Consejo Consultivo. En un país donde Cataluña, el País Vaso y Galicia tienen servicios meteorológicos autonómicos- tal vez por eso de que el viento se llama vent, haizea y vento- crear un hecho diferencial para mantener un Consejo Consultivo es cosa de párvulos.

    Es sabido que ha sido la insistencia de Ciudadanos la causa de que Madrid prescinda de su Consejo Consultivo, y hay que preguntarse si algún grupo de nuestra Junta General tomará esa bandera, y propondrá algo similar que sirva, al menos, para que se fijen posiciones al respecto. No hay que ser optimistas, pero a veces la realidad contradice a la racionalidad.

     

     

     

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