Blog 
Mirar y ver
RSS - Blog de Manuel Cores Espiñeira

Archivo

  • Una elección singular.

    Dentro de unos días los estadounidenses irán a las urnas para elegir Presidente, que como es sabido será un poco, o un mucho, Presidente de todos. Una gran parte de sus decisiones pueden tener un alcance que trasciende a sus fronteras nacionales, y por ello afectar a toda la población del ancho mundo, o al menos a una buena parte de él. De ahí la importancia que tienen siempre estas elecciones, y más las de ahora por la presencia de un candidato, digámoslo suavemente, inusual.

    Como competidora tiene a una representante, de libro, del establishment, que lo ha sido todo excepto Presidenta, aunque fue la esposa de un Presidente. De modo y manera que la lid está entre uno que quiere entrar, procedente del mundo de los negocios, y una que no quiere marcharse de donde siempre estuvo, y que además pretende ascender.

    Donald Trump no genera, para una buena parte de la opinión pública y para la mayor parte de la publicada, confianza, y la pregunta es: siendo como es y teniendo el currículum que tiene ¿cómo es posible que esté donde está? Posiblemente una parte de su mérito resida en la candidata a la que se enfrenta, que no es excesivamente bien vista, tal vez por estar demasiado vista, por una parte significativa del electorado.

    Pero además de estar empujado por los deméritos de su rival tiene que haber algo más para que las encuestas den un empate técnico entre ambos candidatos, cuando en buena lógica y en circunstancias normales la cosa no tendría color. Según algunos analistas sociales el empuje de Trump le viene dado por los llamados wasp - blanco, anglosajón y protestante- de clase media y baja, que ven en riesgo la supremacía de este grupo en el conjunto de la sociedad, dada la tendencia al mestizaje y al empobrecimiento que se observa en la población norteamericana. Esto Donald Trump lo achaca a la inmigración, que tira de los sueldos hacia abajo y del paro hacia arriba y que  además amenaza el estilo de vida americano, y al libre comercio con países de bajos salarios, que hacen poco competitivos los productos propios.

    También América como paradigma de un mundo de oportunidades, con libertad y justicia para todos, está puesta en cuestión por primera vez, y como los de siempre no parecen ser capaces de revertir esa tendencia surge lo nuevo, que de eso tiene poco, con apariencia de distinto.

    Estos generadores del descontento social tapan las carencias de Trump, que pretende, de manera populista, dar soluciones simples para problemas complejos. También le ayuda la tendencia muy americana de que sea cada uno quien se resuelva sus propios problemas, y que casa muy mal con las reformas sociales, y solidarias, que propugna Hillary Clinton, que suponen dinero público y, naturalmente, impuestos. Además cabe la posibilidad de que Trump conecte con el pensamiento profundo de amplias capas de la población, que ahora se ven representadas en el discurso simple y maniqueo del candidato republicano, con el que ningún candidato se atrevió a presentarse hasta ahora, pero que estaba ahí, esperando su oportunidad.

    En todo caso soplan malos tiempos para la lírica, y gane quien gane muchas cosas van a cambiar. El BREXIT y el inesperado ascenso de Trump son dos avisos, muy serios, de que algo se mueve en la conciencia de la sociedad, que ve empobrecimiento y desasosiego en donde otros ven un conjunto de libertades, que naturalmente les benefician, y que reacciona agarrándose a un clavo ardiendo, que termina por quemar, o a una esperanza blanca, con un discurso muy simple y por ello muy efectivo, que acabará por decepcionar.

    Pues habrá que esperar que el FBI sea tan rápido como hasta ahora, y antes de las elecciones Dña. Hillary resuelva eso de los correos, e incluso aunque el caso siga pendiente, gane las elecciones si o si.

    Con toda seguridad, en nuestro país, tal vez un asunto así no fuese posible, o no tendría tanta importancia, visto la poca que han tenido tantos y tantos whatsapp, correos o sms, que han visto nuestros ojos, y que retratan a nuestra sociedad y a nuestras circunstancias.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook