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  • 05
    Febrero
    2016

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    Falta de politica industrial efecto sede ambición industrial

    Venta de empresas propias.

    Hace algún tiempo IBERIA y VUELING fueron abducidas por British Airways para formar IAG, un holding con dirección británica. En este proceso, con buenas dosis de opacidad, tiburoneo, capitalismo de amiguetes y negocios redondos por parte de algunos intermediarios muy conocidos, también se produjeron desinversiones por parte de los accionistas españoles de referencia en el nuevo holding, como BANKIA (12,09%), la SEPI (2,71%) y El Corte Inglés (1,8%) que han dejado de estar presentes en la toma de decisiones de IAG. Estas entidades, algunas con dificultades y una de ellas pública, han preferido resolver sus intereses particulares y olvidarse de todo lo demás, sin que por parte del Estado, que debe de velar por los intereses generales, se haya conseguido, sí es que se ha intentado, que se mantuviese en IAG una presencia española.

    Que en un país cuya principal industria es el turismo, dos de sus compañías aéreas más importantes dejen de estar bajo control nacional no dice nada bueno del país en cuestión.

    Hace pocos años una desafortunada gestión en el mundo de la energía, tendente a crear un llamado “campeón nacional”, terminó con una buena ganancia para los accionistas de ENDESA, que vieron aumentar el valor de sus participaciones, y con el paso de esa empresa española, privada, a ENEL, una pública italiana que hizo un negocio redondo. En este proceso la actuación de nuestra clase política fue algo superior a lo deleznable.

    También hace tiempo que cuatro compañías emblemáticas asturianas cambiaron de manos- Asturiana de Zinc es ahora GLENCORE, el Banco Herrero pasó al Sabadell, Hidroeléctrica del Cantábrico fue comprada por la portuguesa EDP, actualmente en manos chinas, y ALSA forma parte de National Express Group, aunque algunas de sus líneas de negocio sigan siendo gestionadas por sus antiguos propietarios. Lo mismo está pasando con TELECABLE, propiedad en este momento de un fondo de capital riesgo y objeto del deseo de EUSKALTEL.

    En estos días se está ultimando la compra de GAMESA, empresa española con una gran capacidad tecnológica en energía eólica y con un gran futuro empresarial, por la alemana SIEMENS, para que esta última sea el líder mundial en ese tipo de energía.

    De todo esto, que no es más que ejemplo, se desprenden cosas ya sabidas, como que en el mundo globalizado en el que estamos, y en la Unión Europea, a la que pertenecemos, no se le pueden poner puertas al campo de la libertad de movimiento de capitales, que ha aportado más beneficios que perjuicios, y también que sí no compras, te compran; ya se sabe que el pez grande se come al chico. La ambición, sí se quiere permanecer, es imprescindible.

    Pero en todo esto hay algo más y es el “efecto sede” y la capacidad de los Gobiernos para defender los intereses generales que tiene encomendados. Allí en donde radique la sede de la empresa habrá alto valor añadido, empleo de calidad, liquidación de impuestos y nuevos desarrollos organizativos, tecnológicos y de gestión, que son factores para el crecimiento y para el aprendizaje en el conjunto de actividades del país. Perder ese efecto sede es empobrecedor en este sentido, y en el de la pérdida de capacidad de actuación, supervisión y control sobre las actividades y el futuro de las empresas.

    Los Gobiernos siempre pueden hacer algo para ordenar este proceso y no permitir que una gran parte del poder de decisión de la política industrial, tecnológica y financiera sea ajena a su capacidad de control. Tienen potestades legislativas y  de presupuesto, y eso no es poco. Pero hay que tener voluntad de ejercerlas, de luchar con las mismas armas que los demás y de resistir y contraatacar a los lobbies y a los grandes conglomerados , favoreciendo a los grandes ,medianos y pequeños conglomerados propios, como hacen los demás, que creen en las muchas virtudes que tiene la libertad de mercado, pero sin fanatismos, fundamentalismos, o papanatismos, más o menos, interesados.

    Como decía un conocido empresario una cosa es ser liberal y otra ser tonto.Y es cuando una empresa cambia de sede hay muchas papeletas para que también se puedan marchar,tarde o temprano, otras muchas cosas. 

     

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