Blog 
Perspectiva desde Gijón
RSS - Blog de Francisco Garcia Redondo

El autor

Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


Archivo

  • Clave en 2018

    Clave en 2018

     

    Debemos recortar en grasa (chiringuitos públicos) no en músculo (infraestructuras)

       Entre los retos del nuevo gobierno del PP de  Rajoy con 137 diputados de 350 en el Congreso en Madrid están consolidar la recuperación económica y del empleo y controlar el déficit, que son en cierto modo tres lados de un mismo triángulo de prosperidad; dos asuntos sociales de calado, la estabilidad legislativa en la enseñanza para la igualdad de oportunidades, y la sostenibilidad de las pensiones con el alargamiento de los años de vida tras las jubilaciones; y dos cuestiones políticas como la corrupción partidocrática y el desafío candente del independentismo catalán. Una clave estará en avanzar un presupuesto distinto y dinamizador para 2018, contando que para 2017 el PSOE se abstendrá a la espera de recomponer su liderazgo y programa,  o tendremos que volver a votar pronto. Asturias por su parte está periférica y estancada y necesita revulsivos: de momento se llevan gastados 3.500 millones (¿quiénes planificaron pesimamente?) y sin tren AVE. Centrándonos en el ámbito económico después de un magnífico año turístico y comercial asistimos a una desaceleración del crecimiento nacional (PIB), que en función de las circunstancias y las políticas puede ser más tenue o intenso. No podemos controlar las variables exteriores que no dependen –al menos mayormente- de nosotros, como pueden ser las elecciones norteamericanas de este 8 de noviembre, o las consecuencias del Brexit británico. Por otra parte los efectos positivos del tratado de libre comercio suscrito con Canadá se notarán a medio plazo.

         Lo principal no es la investidura sino saber si se va a poder gobernar. Unos primeros referentes van a ser los presupuestos nacionales para 2017 y si es posible o no un amplio consenso en torno a la lucha contra la corrupción, la estabilidad educativa y la sostenibilidad de las pensiones. El nuevo gobierno va a tener que abordar la petición de la Unión Europea de recortar 5.500 millones de euros de gastos para rebajar el déficit presupuestario, lo que es relativamente poco si lo comparamos con los 450.000 millones de euros de presupuestos anuales de las administraciones públicas, más del 40% del PIB anual nacional, en tono a 1 billón 100.000 millones de euros. Casi todos los partidos parecen enfrascados en ver como lo evitan o recortan menos, cuando el reto es precisamente el contrario. Si cada año gastamos 30.000 millones de euros más de los que ingresamos, la cuestión no es como no recortar 5.000 millones, sino como recortar 15.000 millones. La otra opción es aumentar los ingresos, si es por vía de mayor crecimiento económico a medio plazo, bienvenido, si es aumentando impuestos a corto plazo y frena la inversión social, puede ser contraproducente. ¿Por qué es bueno tener menos déficit? Porque cuantos menos intereses de la deuda tengamos que pagar, más dinero tendremos para inversiones que hagan crecer más la economía, el empleo y la prosperidad. Naturalmente no deberíamos recortar ni en sanidad ni en infraestructuras, sino en gasto económica y socialmente improductivo, por ejemplo burocracia y chiringuitos públicos. Hay que focalizar el debate en qué gasto social es necesario o no. 

       Aquí está el problema. El gasto improductivo económicamente es más fácil de objetivar y medir, el gasto social puede ser considerado prioritario por cada colectivo implicado o región afectada subjetivamente. Con soluciones simplistas de bar, que si coches oficiales que si dietas que solo suman decenas de millones no se ataja el problema. Hay que ir a partidas mayores. A casi nadie se le ocurriría recortar en maestras o enfermeros si se precisan. ¿Cómo capitalizar las pensiones futuras? ¿Cuánto suman las diputaciones provinciales, municipios ineficientes o veguerías? ¿Y los déficits de las televisiones autonómicas adoctrinadoras y ruinosas?  ¿Por qué no se permite una publicidad racional (ingresos) en las televisiones públicas? No digamos ya de los que proponen dar subsidios universales por aquí y subsidios universales por allá, sin saber cómo los van a pagar. O más llamativo todavía: que los paguen los créditos alemanes mientras les llamamos anti-sociales, neoliberales o fascistas.  El dinero es el símbolo o valor de la riqueza, pero la verdadera riqueza de una nación es su producción de bienes y servicios con mercado real (demanda según precio), lo contrario es confundir el termómetro con la fiebre. No se trata de hacer más dinero para arreglar la economía (inflación y caos), sino de arreglar la economía para poder hacer más dinero que represente su mayor valor. Si queremos que el cuerpo económico funcione bien no debemos recortar en músculo (infraestructuras) sino en grasa (chiringuitos públicos). 

    (Adaptado del artículo semanal publicado papel en La Nueva España de Gijón)

    - Página en facebook: España nos gusta

    - Cuenta en Twitter: @pacoredondo.es 

    - Página web: www.pacoredondo.com 

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook