Blog 
Perspectiva desde Gijón
RSS - Blog de Francisco Garcia Redondo

El autor

Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


Archivo

  • 15
    Junio
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cuestión de playas

     Tener playas sin arena útil no es progresista sino absurdo para el turismo

        Seis playas asturianas reciben para este verano 2013 la bandera “Q” de calidad turística, entre 174 playas de España, que otorga el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE), son las del Arbeyal, Poniente y San Lorenzo en Gijón; Cámaras-Palombina y Toro en Llanes; y la de Santa Marina en Ribadesella. Con ello Gijón es una de las pocas ciudades de España con tres playas certificadas y la única de todo el Cantábrico con tres arenales con bandera Q, según informa Efe. La normativa valora el servicio turístico que ofrecen, teniendo en cuenta criterios medioambientales, de infraestructuras y equipamientos. Ello pone de actualidad los arenales gijoneses coincidiendo con las obras acometidas por el ayuntamiento en el ámbito del Piles, muy socavado en este invierno especialmente fresco y tormentoso, para permitir una mayor área de disfrute a los bañistas y mantener las típicas casetas de colores en su entorno.

        San Sebastián y Gijón disfrutan de dos magníficas ensenadas, La Concha y San Lorenzo, si bien con el serio inconveniente –especialmente en el caso asturiano– de que el agua llega hasta el muro en pleamar reduciendo drásticamente la superficie emergida disponible. En principio la obra de ampliación del puerto del Musel motivaría por geomorfología una ampliación de la superficie de arena en el área de san Pedro (occidental) y una disminución en el área del Piles (oriental), por las corrientes marinas, eólicas y de los propios derrubios. Los ingenieros recomendaban reponer esta segunda, lo que hasta ahora se habían negado a hacer los políticos de supuesto ecologismo absoluto y puro. Es complicado que la playa regenere por sí misma con las mareas su perfil de equilibrio, por cuanto ya está roto por la invasión de la ciudad del estero (espacio entre el nivel de la pleamar y la bajamar), y la nueva interferencia de la ampliación muselina está por evaluar en función de los cambios hidrodinámicos.

        En el caso de Poniente, otra cuestión aún sin abordar convenientemente, es el problema por exceso de arena liviana, que motiva pequeñas pero muy incómodas nubes de polvo superficiales a los bañistas con las brisas, y en Gijón en verano hay norestes relativamente intensos frente al predominio anual de vientos del noroeste. Parece que el arreglo sería sencillo: echar una capa superficial de arena de grano más grueso, y por tanto menos volátil. De modo que tenemos grandes arenales pero desaprovechados por cuestiones no caras de solucionar. Pero primero habrá que convenir que el tener playas con arenales poco disfrutables no es progresista sino absurdo para el turismo, escasez de sol aparte. Aquí se va a abrir un segundo pasillo peatonal para comunicar esta fachada turística con la estación “provisional”, y aún sería bueno habilitar un tercero, por delante de la antigua estación del Humedal, entre las calles Belmonte Miranda y Llanes.

       En cuanto al muro de san Lorenzo, se está instalando un carril-bici a costa de un carril de tráfico para coches, este verano veremos con que resultado. Estructuralmente la opción óptima a medio plazo, como proponía en el concurso municipal de ideas en su momento el equipo del arquitecto Diego Cabezudo, sería soterrar dos carriles de tráfico, desde luego una propuesta más cara, o un plan urbanístico parcial para retroceder el martillo de Capua (cuello de botella frente a las escaleras 5 y 6). En cualquier caso, bienvenida sea esta oportuna intervención municipal para mejorar la arena de las playas, rompiendo en este tema la tradición de brazos cruzados e inmaculados a lo don Tancredo, famoso por sus alardes de quietud sobre un pequeño podio en el ruedo ante las acometidas del toro, a principios del siglo XX. Eran otros tiempos, sin internet ni coches ni euros.

    (Adaptado del artículo publicado el viernes 14 en papel en La Nueva España de Gijón)

    - Grupo en facebook: Asturias! q wapa yes!

    - Cuenta en Twitter: #!/pacoredondo

    - Cuenta en Linkedin: Francisco Garcia Redondo

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook