Blog 
Perspectiva desde Gijón
RSS - Blog de Francisco Garcia Redondo

El autor

Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


Archivo

  • 04
    Junio
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Final del túnel

    Gijón, fiesta de bailes de salón 2014.

    Los funcionarios y pensionistas hemos pagado el pato de los recortes

       La economía española da signos objetivos e importantes de mejora, recuperación que se ha producido en gran parte por el tirón del contexto europeo, y con ello un fuerte aumento en nuestros ingresos por exportaciones y por turismo, mientras se ha persistido en la reducción de salarios y aumento de impuestos, contra lo prometido en campañas electorales. Este punto es más polémico, pues si bien por el lado positivo ha contribuido a disminuir el déficit presupuestario, conllevando un menor pago por los intereses de la deuda acumulada, la otra cara de la moneda es la disminución del consumo y la demanda, y por tanto del crecimiento económico y del empleo que habrían frenado la superación de la crisis. Esta reducción del déficit se ha hecho, más que reduciendo burocracia y duplicidades administrativas, a costa de los funcionarios que han visto recortadas sus nóminas sustancialmente, con los de Zapatero nos bajaron el sueldo un 5% nominal más las inflaciones anuales correspondientes, y con los de Rajoy nos dejaron sin paga extraordinaria de navidad en 2012. A ello hay que sumar la pérdida de capacidad adquisitiva de la gran mayoría de los pensionistas. El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, cree que es "absolutamente prematuro" aventurar que hasta 2016 el Gobierno no devolverá a los empleados públicos la paga extra que les suprimió en 2012, tanto como decir que ni sí ni no, de momento que pase el tiempo.

       En el ámbito europeo el banco alemán y el BCE anuncian posibles medidas estimuladoras en junio, el germano no apoyaría un programa a gran escala de compra de deuda pública y privada, al estilo del Quantitative Easing (QE) de EEUU o Japón. Iría en la línea del recorte de tipos de interés y tipos de depósito, así como la compra de algunas emisiones bancarias respaldadas por activos, los denominados ABS. Los mercados han reaccionado con subidas en las bolsas europeas y caídas en el euro. Precisamente la fortaleza de la moneda única ha sido una de las quejas recurrentes de los gobiernos, especialmente del sur de Europa, cuyas economías necesitan revulsivos. España sería uno de los más beneficiados, por las exportaciones y el turismo, con una bajada de la cotización del euro, pues nuestras mercancías y servicios resultarían más baratos a los importadores y visitantes. También en el caso español el Tesoro ha colocado esta semana 5.000 millones de euros ligados a la baja inflación europea, sobre unas peticiones que sumaban 20.000 millones de euros; los inversores internacionales vuelven a creer en la marcha de la economía española y en el respaldo de la Unión Europea.

       En el ámbito asturiano además el carbón históricamente y el acero actualmente son característicos de nuestra industria regional. En campaña electoral todos los políticos suelen decir en Asturias que se va a defender el carbón, es como citar en Valencia las naranjas, después durante la legislatura se concreta en regatear hasta cuando se aplaza el cierre de las minas, y que pequeña parte se mantiene como reserva estratégica, pero sin ideas ni alternativas claras. Lo cierto es que la industria desde el siglo XX cada vez pesa menos en el conjunto de las economías nacionales desarrolladas, como le ha sucedido a la agricultura desde el siglo XIX, por ello se habla de la creciente “terciarización” de la economía, e incluso de un sector cuaternario relativo al ocio, telecomunicaciones y nuevas tecnologías. La cuestión por tanto no está en plantear reindustrializaciones planificadas estatalmente ni mucho menos condenar a los mercados como seres perversos, pues estamos hablando de nosotros mismos como productores (oferta) y como consumidores (demanda), condenadas al fracaso como las ingentes gastos en obras públicas –muchas veces ineficientes- de las de la cajas de ahorros plagadas de políticos populistas y sindicalistas profesionales, cuanto en adaptarse a la evolución económica global, puesto que el tiempo no se detiene y no se puede nadar contra corriente.

    (Adaptado del artículo publicado los jueves en La Nueva España de Gijón en papel)

    - Página en facebook: El Foco

    - Cuenta en Google+: Francisco García Redondo

    - Cuenat en Twitter: @pacoredondo

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook