Blog 
Perspectiva desde Gijón
RSS - Blog de Francisco Garcia Redondo

El autor

Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


Archivo

  • 23
    Marzo
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Francisco y algo más

    Además de ser austero, el Papa debe defender el amor y la justicia social

     

       “Si Messi es Dios, normal que el nuevo Papa sea argentino”, con ese y otros mensajes simpáticos se ha recibido en las redes sociales al nuevo jefe de la Iglesia católica, el cardenal argentino Jorge Mario Badoglio que se llama Francisco en honor a la pobreza y pacifismo de mi santo, Francisco de Asís. Como apuntan sus primeros gestos. Contrasta el esplendor de San Pedro en el Vaticano con el nacimiento de Jesucristo en un pesebre, hubiera o no animales. Recuerdo como anécdota cuando traté de visitar aquella basílica un caluroso agosto en Roma y la primera vez no me dejaron entrar por ir en pantalón corto. Los gestos simbolizan cosas, pero lo importante son los contenidos. Jesucristo no vino al mundo solo a ser pobre o rezar, sino a transmitir un mensaje humanista y espiritual, un evangelio de amor y solidaridad. Algo en falta en estos primeros discursos.

       Los medios auto-clasificados progresistas (algunos, anti-clericales) oscilan entre etiquetar a Francisco como el papa de los pobres o el arzobispo simpatizante de la dictadura argentina. La iglesia ha de convivir a lo largo de las épocas con diferentes poderes políticos. En España en los años 40 degeneró en un régimen nacional-catolicista. Que Badoglio se hiciera fotos o diera de comulgar al dictador argentino Videla no implica que compartiera sus planteamientos autoritarios. De la misma forma que si el otrora papa polaco Wojtila se hizo fotos con el dictador polaco Jaruzelski no implica que simpatizara con el comunismo, más bien todo lo contrario. En ocasiones por educación es imprescindible una mínima cortesía institucional. Pero también hay que atreverse a denunciar las injusticias incómodas, si son evidentes y crueles.

       Lo que haría falta saber es si el Papa como cabeza de la Iglesia católica va a dar pasos para ponerse al día con la evolución social del mundo occidental donde históricamente convive. Está bien ponerse del lado de los pobres, si bien la pobreza no se supera solo con predicaciones ni mucho menos con luchas de clases o guerras civiles, se supera con una política económica eficaz para crear empleo y prosperidad. El bienestar material no es incompatible con la solidaridad. La religión, aunque apartidista en los estados occidentales aconfesionales, es mayormente conservadora en cuanto por necesidad debe conservar sus creencias y ritos. Lo cual no es óbice para una acción solidaria, crítica y constructiva, so riesgo de quedar desfasada del mundo en cuya existencia se justifica.

        No hay argumento para que las monjas no puedan decir misa o no pueda haber cardenales y papa femeninos. Jesús no tuvo discípulas, ponen como excusa. Por esa regla de tres tampoco sus discípulos eran ni negros ni argentinos. Recientemente se han aliado dos cadenas de prensa nacionales, una católica y otra liberal (o acaso libertaria) que se dicen serán a partir de ahora complementarias. Esto puede chocar en temas de moral, familia y sexo. Recientemente la derecha conservadora ha sido tradicionalista sobre el divorcio, los anticonceptivos o el matrimonio homosexual, y lo liberal ha sido de centro y reformista. Naturalmente no se pueden pedir peras al olmo, ni a la Iglesia que varíe su postura clásica en defensa de toda vida concebida y del celibato voluntario, pero sí una mayor sensibilidad en temas de igualdad de derechos y oportunidades reales.

    (Adaptado del artículo publicado los jueves en papel en La Nueva España de Gijón)

    - Página en facebook: El Foco

    - Cuenta en: Google+

    - Pincha para ver: el Foro de libre debate

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook