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Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


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  • 09
    Marzo
    2013

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    Gijón sin plan

     

    No hay que resetear la ciudad sino impulsarla

      

       Hay cuestiones candentes que merecen aclaración pública. No parece normal que la autoridad política municipal plantee la desaparición de un barrio (aunque sea pequeño como El Muselín) aduciendo peligro de derrumbamiento, los vecinos lo rebatan con informes geológicos que amparan su estabilidad, y no se dilucide. Desde luego el peligro no se supone inminente, pues en caso contrario deberían haber sido desalojados con celeridad. Por otra parte se revela un asunto más técnico que ideológico, salvo que haya otros intereses urbanísticos o económicos en juego. La metedura de pata con la planta regasificadora del Musel que ha costado 200 millones de euros y, cuando culminan sus obras, resulta que ahora no hace falta porque la demanda en estos últimos años ha caído considerablemente, nos hace plantearnos si estamos ante casos de mala suerte, de chapuza tras chapuza, o de “tira para adelante” que alguien sacará tajada.

     

       Con respecto al planteamiento urbanístico general gijonés parece que hay dos hechos contrastados. El primero la necesidad en efecto de consolidar el salto al sur de la Ronda Sur que circunvala meridionalmente la ciudad, y el segundo que la previsión de viviendas para los próximos años, ante la larga y grave recesión de empleo juvenil y de adquisición de viviendas a estrenar, parece sobredimensionada. Al margen de la conveniencia de no perjudicar actuaciones ya comprometidas –quizás matizables- como la de Castiello. Sin embargo las que han suscitado más rechazo popular han sido las de determinadas zonas rurales, y del llamado “Muro de Cabueñes” con acusaciones de especulación y corrupción incluidas en torno a los terrenos y sus compra-ventas y recalificaciones.

       ¿Y ahora, qué? De nuevo la gran pregunta. Habrá que someter a información pública los documentos que faltan sobre El Muselín y Mina La Camocha, ¿por qué hubo tanta prisa para no hacerlo en su momento por el gobierno de izquierdas? Si bien la sentencia no paraliza todo el urbanismo de Gijón, pues los planes especiales podrán seguir desarrollándose, caso del Nuevo Roces, Plan de Vías (suponiendo que sepan lo que quieren hacer en el nuevo contexto inmobiliario) o la ZALIA industrial. Una nueva tramitación desde cero abocaría a la ciudad –todavía más- a la recesión urbanística y económica, agravando el paro. Al perro flaco todo son pulgas, mejor resolver problemas que crearlos, por ejemplo con las terrazas de los bares o solares muertos de risa, sumar que restar, y recordar que no hay viento favorable para el barco que no sabe a dónde va.   

       Gijón precisa concretar su modelo de ciudad industrial, comercial y de servicios. Tiene grandes atractivos, como las playas (aunque con escasez de arena de calidad para los turistas, que podría solventarse), la Universidad Laboral y su entorno, un tanto desaprovechados, o un urbanismo amable con abundantes plazas y jardines, en contraste con otras ciudades más castigadas por el desarrollismo de los años 60 franquistas, que aceleraron el crecimiento industrial y económico pero dejaron rezagados los servicios municipales, corregidos luego en el periódico democrático siguiente. Para ello sería mejor consensuar algunas líneas estructurales básicas comunes, antes que poner zancadillas a los del otro gobierno, con tal de sacar rédito electoralista y darle una buena torta, eso sí, en la cara de los vecinos.

    (Adaptado del artículo publicado los jueves en la edición de papel de La Nueva España de Gijón)

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