Blog 
Perspectiva desde Gijón
RSS - Blog de Francisco Garcia Redondo

El autor

Blog Perspectiva desde Gijón - Francisco Garcia Redondo

Francisco Garcia Redondo

Profesor de Geografía e Historia

Sobre este blog de Gijón

Crítica constructiva sobre la candente actualidad. Archivos 2008, 2009 Y 2010: http://blogs.lne.es/pacoredondo/


Archivo

  • 19
    Abril
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    PAU reválidas democracia real poder elegir abuso de poder regeneración

    Selectividad

    Selectividad

    Nombrando candidatos a dedo se premia la adulación, no el mérito

       Hay varios temas de candente actualidad. Se debate estos días sobre la reforma de la llamada “Selectividad” (PAU, Prueba de Acceso Universitario, que se celebrará a primeros de junio), pruebas a las que de vez en cuando cambian el nombre, pero suelen tener un denominador común, examinar sobre una serie de asignaturas ya aprobadas en el bachillerato. En cuanto a las reválidas en la enseñanza secundaria, como el propio nombre indica se trata de volver a validar lo que ya está validado. Como argumento a favor se apunta que favorece el aprendizaje por suponer esfuerzo y control. El lado negativo, según la experiencia de lo que en parte sucede en el actual 2º de Bachillerato (antes COU), que las clases en vez de orientarse al aprendizaje propiamente dicho de la materia, se enfoquen al aprobado del tipo específico de pruebas que se plantean en los exámenes de la “Selectividad”. Hay que considerar que estos exámenes se implantaron en época de alta natalidad y llegada masiva de estudiantes a la universidad, que no disponía de suficientes plazas que ofertar para atender una demanda tan elevada. Hoy en día en la mayoría de las carreras o grados, especialmente de “letras” la situación es la contraria, hay un problema de escasez de alumnado. Asimismo otra cuestión es para que  y como se selecciona al alumnado. Desde el punto de vista académico, de poco sirve admitir futuros buenos médicos según la nota en Filosofía, o futuros buenos abogados según la nota en Matemáticas. La selección –si es necesaria- debería hacerla cada facultad, y solo en base a asignaturas relacionadas con los estudios a cursar.

       Como se selecciona a los candidatos para las elecciones. Si se habla de democracia, transparencia y primarias, y después los candidatos se nombran a dedo y en secreto en vez de ser elegidos por la militancia, se tiende a premiar la adulación, no el mérito. En el radicalismo opuesto, la eficacia puede estar reñida con el asamblearismo permanente. Aquello se contradice con el planteamiento según el cual los problemas de la democracia se arreglan con más democracia, y se perdería la credibilidad de presentarse como una formación nueva y distinta, diferente y fresca a la hora de hacer política, quien actuase calcando los vicios de los viejos caciquismos. Democracia es poder elegir y decidir quienes queremos que nos representen. Claro que el grupo de personas que votan se puede equivocar igual que cada persona en particular, por eso precisamente está la posibilidad de revalidar o no la confianza en la siguiente votación, a los 4 años. Cuando los partidos tienden a convertirse en cortijos, y quienes los gobiernan creen que para ellos y su clan todo el monte es orégano y no tendrán que rendir cuentas, ello es el caldo de cultivo del abuso de poder y de  la corrupción, ya en la Andalucía del PSOE con los falsos ERE, en la Comunidad Valenciana del PP con el escándalo Gurtel, o en la Cataluña de los Pujol y los cientos de millones de euros que según la prensa tienen en los bancos suizos, sin detallarse de donde han salido. Así pues el abuso de poder y la corrupción no se previenen con discursos ni con promesas, ni con apelaciones a la paz y el amor en el mundo, se previenen con normas y controles: participación y rendición de cuentas.

       Hablaba Darwin y siguientes de aquello de la adaptación al medio en la evolución de las especies, como ley de hecho de la naturaleza del planeta, que recoge nuestro refrán: renovarse o morir. Quizás algún día sepamos por qué se extinguieron los neanderthales en el Paleolítico Medio, dejando lugar al Homo Sapiens Sapiens desde el Paleolítico Superior, de cuyo tronco hemos salido las ramas de las razas humanas actuales. Frente a quienes sostienen que la competitividad es perversa y el Estado debe imponer la igualdad de los resultados, llegados a la caricatura, deberían proponer, como el humorista Gila, que todos los partidos de fútbol terminen en empate, para no deprimir a la madre del portero del equipo contrario. La igualdad de resultados va contra la libertad y la esencia de la vida humana: la personalidad y la capacidad de elegir. La vida es competición, pero cuando ya no vivimos en la ley de la selva y el más fuerte, sino en una sociedad que suponemos racionalmente organizada, la competición no debe tener  por objetivo ni mucho menos obsesión estar por encima de los demás –se trata de convivir, además de sobrevivir-, sino superarnos a nosotros mismos, como apuntaba ya Sócrates en la antigua Grecia. No somos súbditos a seleccionar, sino ciudadanos democráticos. El proyecto vital común está por encima de los egoísmos y miopías particulares. Debe basarse en  la igualdad de oportunidades, el aliciente del mérito personal y la cooperación ciudadana, y con ello el impulso para la felicidad personal y el progreso social. 

    - Página en facebook: Asturias

    - Cuenta en Twitter: @pacoredondo

    - Página web personal: www.pacoredondo.com 

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook